La Precaria Realidad de las Kellys: Salud, Salarios Bajos y Contratación Irregular

La Precaria Realidad de las Kellys: Salud, Salarios Bajos y Contratación Irregular
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La Precaria Realidad de las Kellys: Salud, Salarios Bajos y Contratación Irregular

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La situación laboral de las camareras de piso, conocidas como Kellys, en Cataluña y España, sigue marcada por la precariedad. A pesar de su rol fundamental en el sector turístico, sus demandas por condiciones laborales dignas persisten.

Sobrecarga Laboral y Salarios Irregulares

Uno de los principales problemas es la sobrecarga de trabajo. Vania Arana, de una asociación de Kellys en Barcelona, denuncia que, aunque se contrata por jornadas de 30 a 35 horas semanales, la carga real supera las 40 horas. Estas horas extra, en lugar de ser compensadas legalmente, se pagan de forma irregular, “en negro” o “en B”, evadiendo la seguridad social y manteniendo salarios bajos.

El sueldo medio de una camarera de piso en Cataluña ronda los 1.000 euros mensuales, alcanzable solo trabajando más de ocho horas diarias.

Arana lamenta que un aumento salarial obligaría a las empresas a regularizar la situación, lo que consideran inviable. En temporada alta, las jornadas pueden extenderse hasta 12 horas.

Impacto en la Salud: Un Colectivo Enfermo

La sobrecarga laboral tiene graves consecuencias para la salud. Arana afirma que las Kellys son “un colectivo enfermo”. Un estudio reciente revela que el 90% de las trabajadoras sufren una enfermedad crónica, lo que ha llevado a la asociación a solicitar el reconocimiento de la jubilación anticipada.

Las dolencias más comunes son cervicalgias y problemas de columna, pero las mutuas dificultan el reconocimiento de estas como enfermedades profesionales, culpando a la empleada.

Algunas trabajadoras sufren lesiones graves que las incapacitan y requieren múltiples operaciones a cargo de la Seguridad Social.

Perfil Femenino y Desgaste Físico y Emocional

El sector está compuesto mayoritariamente por mujeres, superando el 95% de la plantilla. Arana describe a la trabajadora como una “muñeca rota que se va parchando”, una imagen que refleja el desgaste físico y emocional, recurriendo a la medicación como un “pan” para sobrellevar la precariedad.

Contratación Irregular

Otro problema es la contratación irregular, especialmente fuera de Barcelona, en hoteles medianos y pequeños, y en casas particulares. La dificultad para que un empleador asuma el coste de la Seguridad Social fomenta esta práctica. Arana señala que el Estado no facilita la contratación legal, lo que dificulta la situación de un colectivo que lucha por dignidad, salud y un trabajo justo.