Un joven pastor rescata la tradición ganadera en el Pirineo Aragonés

Un joven pastor rescata la tradición ganadera en el Pirineo Aragonés
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Un joven pastor rescata la tradición ganadera en el Pirineo Aragonés

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

En el corazón del Pirineo Aragonés, Zacarías, un joven de 30 años, ha encontrado su vocación como pastor de ovejas en el valle de Chistau. A pesar de provenir de una familia “urbanita” de origen francés, Zacarías sintió el llamado de la naturaleza y decidió abrazar el oficio que conoció en su infancia, transformándolo desde dentro.

Ganadería extensiva: Un modelo de conservación

El trabajo de Zacarías se basa en la ganadería extensiva, un sistema donde los animales pastan libremente al aire libre. Para él, esta práctica no es solo productiva, sino una herramienta fundamental para la conservación del paisaje. “Los pastores y los ganaderos somos protectores del pasto”, afirma, destacando cómo sus ovejas mantienen las praderas, fomentando la biodiversidad de insectos y aves y previniendo la expansión del bosque.

Según Zacarías, la presencia de herbívoros es esencial para mantener el equilibrio del ecosistema: “Si estos animales no estuvieran aquí, el paisaje sería completamente diferente, pues tendríamos todo bosque”.

Esta labor, asegura, es crucial para que las generaciones futuras puedan disfrutar del entorno en las mismas condiciones, o incluso mejores.

El desafío del abandono rural

El compromiso de Zacarías se enfrenta a una realidad preocupante: el abandono del campo. “Parece que han querido que España solo sea turística y que desaparezca el sector primario”, lamenta. Advierte del peligro de depender de otros países para la alimentación, subrayando que “si se cae el sector primario, todo va detrás”.

La vida de pastor es demandante, con jornadas de hasta 15 kilómetros diarios, exposición a condiciones climáticas adversas y una dedicación constante. La falta de conciliación familiar es, en su opinión, uno de los principales motivos de la pérdida de este oficio, junto con la falta de relevo generacional.

Revitalizando el sector

Zacarías desafía la imagen del pastor solitario y aboga por recuperar el trabajo en equipo y la figura del aprendiz.

A pesar de valorar la soledad, busca compartir su conocimiento y experiencia. “Algo en tu corazón te está diciendo que eso te gusta. Ves hacia lo que te gusta y transfórmalo en un proyecto de emprendimiento y de negocio”.

Para revitalizar el sector, Zacarías participa en iniciativas como Pastores de Emergencia, una asociación que ofrece servicios de sustitución a ganaderos, y la asociación Más que Pastoreo, que educa sobre la importancia de su labor. También impulsa una escuela de pastores.

Apuesta por la venta directa

Zacarías apuesta por la venta directa como estrategia para lograr una ganadería rentable sin depender de subvenciones.

Aunque implica más trabajo, como envasar, etiquetar y distribuir, eliminar intermediarios permite obtener un precio justo por un producto de calidad. “Hay que ir hacia lo más natural, hacia los menos químicos, para aportar salud a los consumidores”, defiende.

Para Zacarías, la verdadera riqueza reside en tener tiempo, vivir en un entorno privilegiado y disfrutar de las pequeñas cosas. “Ser rico para mí es poder vivir aquí”, concluye, inspirando a otros a seguir sus pasiones y convertirlas en proyectos de emprendimiento.