NUEVA “Mi querida señorita”: Una mirada intersexual al clásico de Armiñán

NUEVA "Mi querida señorita": Una mirada intersexual al clásico de Armiñán
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NUEVA "Mi querida señorita": Una mirada intersexual al clásico de Armiñán

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En 1972, Jaime de Armiñán sacudió el cine español con *Mi querida señorita*, una película que presentaba a José Luis López Vázquez como Adela, una mujer que descubre ser intersexual. La película fue un éxito, nominada al Oscar y convertida en un título de culto.

Una revisión necesaria

Javier Calvo y Javier Ambrossi decidieron producir una revisión de *Mi querida señorita*, dirigida por Fernando González Molina y escrita por Alana S. Portero. El propio González Molina reconoce que uno de los motivos para rehacer la película fue dar luz al elemento intersexual de la historia, que en la primera película estaba velado.

“Queríamos poner luz sobre el elemento intersexual de la historia, que en la primera película estaba velado o incluso escondido, y nos parecía que aquí había que colocarlo en el centro del relato”, explica el cineasta.

Elisabeth Martínez: La Adela del siglo XXI

Comenzó un casting para encontrar a esa Adela del siglo XXI, una persona que pudiera contar con su cuerpo y su voz lo que significa realmente la intersexualidad. La elegida fue Elisabeth Martínez, miembro de la Asociación de personas Intersex. Elisabeth recuerda que una amiga la convenció para presentarse al casting.

Contaron con la asesora Mayra Gómez. Elisabeth y Mayra dieron su opinión y propusieron cambios. “Algunas escenas yo le decía a Fer que por mi experiencia la gente no reaccionaba así… cosas que desde su perspectiva podían ser diferentes”, dice la actriz. González Molina cree que ese diálogo fue “muy interesante” y le ayudó “a acabar de pulir e intentar ser lo más fiel posible a la realidad intersex”.

La realidad de la intersexualidad

Elisabeth Martínez confirma que la intersexualidad “no está explorada en el cine”. “En estos cinco últimos años he visto como de repente hemos aparecido. La diferencia que tenemos con mucha parte del colectivo es que tienes la opción de que nadie se entere. Y de hecho a ti lo que te dicen en el médico es ‘tú no te preocupes, tómate estas pastillas, esto no se lo dices a nadie y no se va a enterar nadie”, añade.

Para ella, esta versión de *Mi querida señorita* aporta la idea de “la familia elegida”. “Esta película cuenta que no te vale con tener la idea del amor romántico y tener una pareja, sino que para encontrarte a ti misma y para tener una red de apoyo necesitas a la comunidad, particularmente a esa familia encontrada que te entiende y te apoya”, subraya.

El derecho a decidir

La otra aportación es que su personaje tiene “el poder de decisión”. Su director añade que la película “explora el derecho a no ser ni una cosa ni otra, sino ser lo que te dé la gana y huir de lo binario”.

Para Elisabeth Martínez, *Mi querida señorita* es el comienzo de algo nuevo que espera que continúe. De alguna forma, el guion se ha rellenado con las experiencias personales de él, como hombre gay, de Alana S. Portero como mujer trans y de Elisabeth Martínez como persona intersex, buscando “contar historias felices y de esperanza para el colectivo”.