
El presidente de EEUU ha pasado de alentar las revueltas a exigir participar en la elección del nuevo líder iraní tras el asesinato del ayatolá Jamenei, y el nombrado, hijo del anterior líder supremo, no es del agrado de Trump
Trump afirma estar “devastando” Irán mientras no descarta desplegar tropas e Israel bombardea instalaciones petroleras
Donald Trump no para de improvisar en la guerra contra Irán de la mano de Israel. Y en las últimas horas cada vez va cogiendo más fuerza sus deseos de intervenir en la elección del nuevo líder iraní tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei el pasado 28 de febrero. Y el nombrado, hijo del anterior líder supremo, Mojtaba Jamenei no es del agrado de Trump. El hijo de Jamenei no tiene peso.
Tengo que participar en el nombramiento, como hice con Delcy [Rodríguez] en Venezuela. El hijo de Jamenei es inaceptable para mí. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán“, ha dicho el presidente de EEUU esta semana.
La idea que manejaba el presidente de EEUU tiene mucho que ver con la plantilla aplicada a Venezuela: ataque militar, secuestro del presidente, Nicolás Maduro, y elección de un Gobierno tutelado en Caracas para eliminar un enemigo político y comenzar a explotar sus riquezas naturales.
En el caso iraní, tanto Jamenei como buena parte de la cúpula política del país murieron a consecuencia de los primeros bombardeos de EEUU e Israel al inicio de los ataques militares. Y el país ahora se encuentra en el proceso de un relevo en el poder en el que quiere participar Trump como condición de posibilidad para el fin de los bombardeos.
“¡No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional!”, publicó Trump este martes en Truth Social: “Después de eso, y tras la selección de uno o varios líderes grandes y aceptables, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos sin descanso para sacar a Irán del borde de la destrucción y convertirlo en un país económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca”.
Esos “líderes grandes y aceptables” son los que podrían evitar “la destrucción total” del país anunciada por el presidente de EEUU este sábado, “debido al mal comportamiento de Irán”.
El presidente de EEUU ha abundado en la misma tesis este domingo. En una entrevista con ABC News, Trump ha reiterado que quiere tener voz en quién llegará al poder en Irán una vez que termine la guerra, advirtiendo de nuevo que el nuevo líder “no va a durar mucho” si no cuenta con su aprobación, según ha informado AP.
De hecho, Trump ha expresado su disposición a aceptar a alguien con vínculos con el régimen actual. “Yo lo haría; para elegir a un buen líder, sí, lo haría”, dijo Trump.
“Hay numerosas personas que podrían cumplir los requisitos”, ha sostenido, aunque no ha especificado ninguna figura iraní concreta que encaje con sus criterios.
El embajador israelí en EEUU, Michael Leiter, había hablado pocas horas antes de un Irán postguerra bajo la “orientación” de Jerusalén y Washington. “Lo que esperamos es que entremos en un período de gobierno de transición en el que las minorías se unan, en el que la mayoría del pueblo se una, en el que todos los distintos partidos de la oposición se junten para un gobierno de transición donde puedan dirigir el país durante aproximadamente un año, junto con la orientación de Estados Unidos, Israel y otros aliados regionales”, dijo Leiter en la CBS.
Y el muy trumpista senador Lindsay Graham (Carolina del Sur), “Venezuela e Irán poseen el 31% de las reservas mundiales de petróleo”.
Y afirma: “Vamos a establecer una alianza con el 31% de las reservas conocidas. Esto es una pesadilla para China”.
Operación especial en suelo iraní
Según ha publicado NBC, Trump ha expresado en privado un gran interés en desplegar tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán, y ha discutido la idea con asesores y funcionarios fuera de la Casa Blanca, junto con la idea de que el uranio iraní esté seguro y EEUU y un nuevo régimen iraní cooperen en la producción de petróleo de forma similar a como lo hace con Venezuela.
El interés en desplegar tropas terrestres no se han centrado en una invasión terrestre a gran escala de Irán, dice NBC, sino más bien en la idea de un pequeño contingente de tropas estadounidenses que se utilizaría con fines estratégicos específicos.
En cuanto a la idea de “rendición incondicional”, el presidente de EEUU ha dicho: “Es cuando se rindan o cuando ya no puedan seguir luchando. Estamos ganando la guerra por mucho. Hemos devastado todo su imperio del mal. Estoy seguro de que continuará durante un tiempo, pero estoy muy orgulloso de nuestra gente”.












