
DOS INCENDIOS DE VEHÍCULOS SACUDEN LA PROVINCIA DE CÁDIZ
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La madrugada del lunes se vio interrumpida por dos incendios de vehículos en la provincia de Cádiz, específicamente en Alcalá de los Gazules y Sanlúcar de Barrameda. La rápida intervención de los bomberos fue crucial para controlar las llamas y evitar daños mayores, aunque ambos incidentes resultaron en importantes pérdidas materiales.
Incendio en Alcalá de los Gazules
El primer incidente tuvo lugar en la calle San Francisco de Alcalá de los Gazules, donde los bomberos del parque de Medina Sidonia respondieron a una llamada de emergencia alrededor de las 02:15 horas. Una dotación de tres efectivos se desplazó rápidamente al lugar, encontrando un turismo envuelto en llamas. El fuego se había propagado rápidamente, afectando la mayor parte de la carrocería y generando una densa columna de humo visible desde varios puntos del municipio.
La intensidad del calor también causó daños en la parte trasera de un vehículo cercano.
Sin embargo, la rápida actuación de los bomberos evitó que el fuego se extendiera a otros vehículos o fachadas. Se utilizaron aproximadamente 700 litros de agua para extinguir las llamas, empleando una autobomba urbana ligera. La Policía Local también estuvo presente, asegurando el perímetro y regulando el tráfico.
A pesar de que no se registraron heridos, el vehículo quedó prácticamente calcinado. Las causas del incendio aún se desconocen.
Incendio en Sanlúcar de Barrameda
Horas más tarde, los bomberos del parque de Sanlúcar de Barrameda fueron alertados sobre otro incendio de vehículo en la calle Dios Apolo.
En esta ocasión, se movilizó un dispositivo más amplio, compuesto por seis efectivos y dos vehículos de extinción: una autobomba urbana ligera (P-42) y una autobomba urbana pesada (U-42). Al llegar, comprobaron que el fuego afectaba principalmente a la parte delantera del automóvil, extendiéndose también al interior del habitáculo.
Los bomberos utilizaron líneas de agua para sofocar las llamas y evitar su propagación. Se emplearon alrededor de 300 litros de agua para controlar el incendio y eliminar cualquier punto caliente. La coordinación del equipo permitió controlar el fuego rápidamente, limitando los daños al vehículo afectado.
Afortunadamente, no hubo heridos ni fue necesario evacuar viviendas cercanas.
Tras extinguir el fuego, se revisó el vehículo y el entorno para descartar cualquier reactivación.
Las causas de este segundo incendio también están bajo investigación. Las autoridades recalcan la importancia de alertar rápidamente a los servicios de emergencia al detectar humo o fuego en un vehículo, ya que una intervención temprana puede prevenir daños mayores y proteger a las personas y los bienes.













