Una plaza flotante para proteger el tesoro medieval de San Esteban

Una plaza flotante para proteger el tesoro medieval de San Esteban
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Una plaza flotante para proteger el tesoro medieval de San Esteban

El histórico yacimiento de San Esteban ha comenzado una nueva etapa decisiva para su futuro. Los trabajos previos para la recuperación del jardín y la protección de los restos arqueológicos han arrancado con la primera de las dos fases proyectadas: los sondeos arqueológicos preventivos.

Esta intervención inicial es clave para poder avanzar con la construcción de la cubierta que permitirá crear una plaza-jardín sobre el arrabal medieval.

El director arqueológico del proyecto, Clemente Sánchez, explica que esta actuación es similar a otras que se realizan en el centro de Murcia, pero con una diferencia fundamental. “Estamos en un BIC (Bien de Interés Cultural), que lleva la mayor figura de protección que hay dentro de España, y por lo tanto el cuidado tiene que ser extremo”, ha señalado.

El objetivo principal es conservar la mayor cantidad de estructuras en su lugar original.

Esta primera fase se prolongará durante unos doce meses, diez de trabajo de campo y dos para la redacción de la memoria final. Los arqueólogos han planificado 59 sondeos en los puntos donde se instalarán los pilares que sustentarán la futura plaza.

El equipo valorará “sondeo a sondeo” si es posible desplazar mínimamente la cimentación para evitar desmontar alguna estructura, ya que “todo lo que sea conservar un resto arqueológico in situ sin moverlo, siempre se va a poder llamar original”.

Los trabajos se han dividido en tres áreas y se ejecutarán de forma progresiva. En total, se calcula que se moverán unos 900 metros cúbicos de tierra.

Las estructuras que sea imprescindible desmontar se trasladarán a un local municipal acondicionado para garantizar su conservación durante los “tres o cuatro años” que pueda durar la obra completa, antes de ser recolocadas en su lugar.

Tras 17 años a la intemperie y varias inundaciones, el estado de conservación del yacimiento es mejor de lo que se temía. Sánchez, que ya trabajó en el lugar en 2009, confiesa que se ha dado “cuenta de que está bastante más reconocible de lo que esperaba”.

Aun así, reconoce que hay zonas vulnerables, con muros de tapial y ladrillos que son “totalmente irrecuperables”.

Las construcciones de mayor calidad son las más cercanas al actual Palacio de San Esteban. Las excavaciones, que profundizarán unos dos metros, también podrían desvelar si la Murcia del siglo XI se extendía más hacia el norte de lo que se conoce actualmente, abriendo una nueva ventana al pasado de la ciudad.

Una vez finalizados los sondeos, comenzará la segunda fase, que el director arqueológico califica como “una tarea compleja”.

Esta etapa incluye la construcción de los pilares con micropilotes de hasta 27 metros de profundidad, la creación de la cubierta, la restauración integral de los restos y la habilitación de la plaza-jardín y un centro de visitantes. La intervención se realiza en cooperación con las tres administraciones y en contacto permanente con los técnicos del ministerio.