
Juan Rodríguez Garat, almirante retirado: "La población civil no puede ser liberada desde el aire: eso no ha ocurrido en ningún país del mundo. No se esperan buenos tiempos para los civiles iraníes en los próximos años"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado a entender que la guerra en Irán “está a punto de terminar”, un anuncio que, según el almirante retirado Juan Rodríguez Garat, responde a la lógica de una “guerra limitada” para la administración estadounidense. En una intervención en el programa El Cascabel de TRECE, el almirante ha analizado las claves de un conflicto cuya duración es crucial para los mercados y la economía global, y ha señalado que, para Trump, “llega un momento en que ya no tiene nada más que bombardear que compense” y que no ponga en riesgo sus perspectivas electorales.
Según Rodríguez Garat, el presidente estadounidense cuenta con “suficientes victorias parciales que presentar a sus votantes”. El almirante enumeró los logros que Trump puede esgrimir: “Ha matado al líder supremo Jameneí, ha bombardeado prácticamente todas las plantas de construcción de misiles balísticos y ha hundido a la marina iraní”. Por ello, considera que tiene “suficientes razones para asegurar que esta ha sido una victoria y que no necesita llevarlo más lejos.
Si él quiere, puede parar mañana”. Esta perspectiva choca frontalmente con los intereses de su socio, ya que “a Israel le interesa una guerra larga”.
Por su parte, Irán ha mostrado signos de querer prolongar el conflicto, buscando la implicación de la OTAN con el lanzamiento de un misil sobre Turquía. Sin embargo, el almirante retirado interpreta esta acción como una estrategia de “escalar para desescalar”. A su juicio, Irán busca hacer la guerra “lo más insoportable posible para que termine de una vez”.
Por ello, ha afirmado que “en cuanto Estados Unidos e Israel dejen de bombardear, Irán dejará de responder”, a pesar de la retórica actual del régimen.
El almirante ha advertido de que no se esperan “buenos tiempos para la población civil en Irán en los próximos años”. Rodríguez Garat ha sido tajante al respecto: “La población civil no puede ser liberada desde el aire, eso no ha ocurrido en ningún país del mundo, es imposible”. Lejos de debilitarse, el régimen mantiene “los fusiles en la calle” y una “Guardia Revolucionaria todavía más cargada de razón, más cargada de odio”, que acusará con más fuerza a Estados Unidos e Israel de cualquier agitación interna. Además, ha señalado que no existe una oposición firme que ofrezca esperanzas de victoria para un bando prodemocrático en una hipotética guerra civil.
Paradójicamente, los ataques externos parecen haber fortalecido al régimen iraní.
Según el análisis del invitado de ‘El Cascabel’, “toda posible brecha que puede haber habido entre el régimen, entre las fuerzas que defienden el régimen, entre la Guardia Revolucionaria y el propio ejército iraní, que se consideraba más moderado, toda esa brecha seguramente ha sido taponada, porque ambos han sido bombardeados por igual”.
Uno de los puntos más preocupantes para el futuro de Europa es el reciente encuentro de más de una hora entre Trump y Putin, tras el cual el presidente de EEUU anunció el posible fin de la guerra. Para Rodríguez Garat, este es un “mensaje evidentemente preocupante, aunque no es nuevo”. Trump, ha dicho, “está dispuesto a olvidarse de todo lo que es el orden heredado de la Segunda Guerra Mundial” y a crear “reglas nuevas” con otros poderosos como Vladimir Putin, pero “a esas mesas en las que se van a crear las reglas de las que depende nuestro futuro, no ha invitado a Europa”. El almirante ha sido crítico con la respuesta europea: “Podemos quejarnos de lo que hacen Trump y Putin, pero además de quejarnos deberíamos de hacer algo más”.
Respecto a la posición de España, el militar ha lamentado que “en la estrategia europea cada vez estamos más descentrados y cada vez contamos menos”.
La política anti-Trump y la falta de cohesión en Europa han provocado que la voz de España no sea escuchada. “Los españoles tuvimos la desgracia, por así decirlo, de no ser invitados a crear el orden que surgió después de la Segunda Guerra Mundial”, ha recordado, advirtiendo del riesgo de que el país vuelva a quedarse fuera en la creación del “nuevo orden internacional” que debe reemplazar a una ONU desprestigiada y a una legalidad internacional que, en la práctica, es “la ley del más fuerte”.
Finalmente, sobre el temor a una ola de terrorismo en Occidente, el almirante ha matizado que, aunque Irán ha fomentado el terrorismo en Oriente Medio, la infraestructura del terrorismo islámico global es principalmente “suní, y el Isis y al-Qaeda son enemigos de Irán”. En su opinión, a Irán no le interesa enfrentarse a Europa, ya que es “la única parte del mundo donde puede conseguir un cierto alivio a las sanciones que están lastrando su economía”.












