La lucha de Ucrania contra los drones iraníes que ahora interesa a EEUU

La lucha de Ucrania contra los drones iraníes que ahora interesa a EEUU
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

La lucha de Ucrania contra los drones iraníes que ahora interesa a EEUU

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El zumbido monótono de los drones iraníes tipo Shahed se ha convertido en una constante en las noches de las ciudades ucranianas más afectadas por los bombardeos rusos. Este sonido, que recuerda al de una vieja motocicleta subiendo una cuesta, aterra a quienes lo escuchan.

Iván, residente de Oleksandrivska (Donetsk, Ucrania), escuchó este sonido mientras hablaba por teléfono con su esposa. Pensando que era un dron Shahed más, continuó la conversación hasta que el ruido se acercó demasiado. Corrió a avisar a su padre para buscar refugio en un sótano, pero no llegaron a tiempo. Su siguiente recuerdo son los escombros y su padre herido bajo los cascotes.

Este mismo sonido resuena ahora en ciudades del Golfo Pérsico. El 28 de febrero, un ataque iraní con drones Shahed en una base estadounidense en Kuwait causó la muerte de seis soldados norteamericanos. También se han registrado ataques a localizaciones militares, embajadas, infraestructuras energéticas y hoteles de lujo de países aliados con EEUU en el Golfo, en respuesta a un ataque contra la cúpula del régimen iraní.

Desde entonces, Irán ha lanzado más de 2.000 drones tipo Shahed, vehículos aéreos no tripulados que Rusia utiliza desde hace años para atacar posiciones militares y civiles ucranianas. Estos drones, que esquivan los radares gracias a su vuelo a baja altura, han obligado a Ucrania a desarrollar una estrategia de defensa antiaérea especializada en su intercepción y neutralización.

Petición de ayuda internacional

Ucrania ha desarrollado una experiencia única en la lucha contra los drones de ataque iraníes a bajo coste. Por ello, Estados Unidos ha solicitado su asesoramiento. El gobierno ucraniano anunció haber recibido una solicitud estadounidense de ayuda, seguida por la de otros once países vecinos de Irán, según el presidente Volodimir Zelensky.

Zelensky respondió rápidamente, enviando a Jordania drones interceptores y operadores para apoyar la defensa de las bases estadounidenses. Este gesto se interpreta como un intento de Ucrania de posicionarse como un activo para EEUU y sus aliados en la guerra de Oriente Medio, buscando una mayor disposición en las negociaciones de paz con Rusia.

El uso masivo de drones por parte de Rusia ha obligado a Ucrania a desarrollar una estrategia de defensa antiaérea a bajo coste que ahora interesa a EEUU y sus aliados del Golfo. Ataques con misiles y drones de largo alcance representaron un porcentaje significativo de bajas civiles en zonas alejadas del frente.

Si bien al principio del conflicto los esfuerzos ucranianos se centraban en los sistemas antimisiles, la proliferación de los ataques con drones les impulsó a desarrollar un sistema específico contra ellos. Los Shahed 136 son relativamente lentos y pueden transportar una carga explosiva de unos 50 kilos.

Defensa por capas y bajo coste

Para combatir los Shahed-136, Ucrania ha diseñado un sistema de defensa por capas que, además de derribarlos, busca la sostenibilidad económica. La falta de financiación suficiente obligó al país a buscar estrategias *low cost* para hacer frente a los drones lanzados por Rusia.

La estrategia ucraniana combina grupos móviles de fuego (camionetas equipadas con sistemas antiaéreos o ametralladoras pesadas), redes de sensores acústicos, drones interceptores y sistemas de interferencia a gran escala o “guerra electrónica”. Los sistemas tradicionales de misiles de defensa antiaérea (Patriot, IRIS-T, NASAMS) se reservan para misiles de crucero y balísticos, usándose contra Shaheds solo si hay riesgo inminente sobre una infraestructura crítica.

Evolución de la defensa antiaérea ucraniana

Según Yuri Ignat, jefe de comunicaciones de la Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania, al principio se utilizaban todas las armas soviéticas disponibles para derribar los drones, incluyendo sistemas antiaéreos, aviones de combate y medios de guerra electrónica. Posteriormente, se crearon grupos de combate móviles y se comenzaron a desarrollar estrategias para reducir el coste.

En Kiev, por ejemplo, unidades de defensa antiaérea se organizan por turnos y se movilizan en camionetas equipadas con ametralladoras para interceptar los drones Shahed. Sanskia, comandante de una de estas unidades, explica que al principio usaban ametralladoras antiguas, pero que tuvieron que aprender y cambiar de armas a medida que los drones volaban más alto.

Ante la ineficiencia de gastar misiles antiaéreos costosos en drones de menor valor, el ejército ucraniano comenzó a experimentar para encontrar formas de atacar los Shahed desde tierra de la manera más barata posible. Así fue como se desarrollaron distintos drones interceptores, que ahora utilizan inteligencia artificial para guiarse hacia el objetivo sin necesidad de un piloto.

Según la Fundación Sternenko, más de 30 fabricantes en Ucrania desarrollan drones interceptores diseñados específicamente para contrarrestar los vehículos aéreos no tripulados de tipo Shahed. El mayor atractivo de la defensa antidrones ucraniana para EEUU y sus aliados del Golfo es su rentabilidad.

Bajo coste de los interceptores

Un dron iraní tipo Shahed cuesta alrededor de 25.000 euros, mientras que un solo misil del sistema de defensa aérea Patriot cuesta millones de euros. En contraste, los interceptores de drones de ataque utilizados por Ucrania cuestan entre 1.000 y 4.400 euros por unidad. Los drones interceptores ucranianos representan actualmente aproximadamente el 30% de todos los vehículos aéreos no tripulados rusos destruidos.

Los drones interceptores utilizados por Ucrania son de distintos tipos, desde los tipo helicóptero a los pequeños FPV. El coronel de la Fuerza Aérea ucraniana sostiene que se trata de un arma realmente eficaz y económica en comparación con los misiles. Estos drones, que conforman una unidad defensiva compuesta por 20.000 vehículos no tripulados, se desplegarán tanto en el frente como en regiones más alejadas.

Aunque los drones interceptores están ganando cada vez más importancia en la defensa antiaérea ucraniana, son solo un elemento más del sistema. Este sistema incluye cañones móviles, sistemas de guerra electrónica, defensa aérea y fuerzas terrestres, así como helicópteros de aviación del ejército y tropas de misiles antiaéreos de la Fuerza Aérea.

Para que la detección funcione, se utiliza una red de radares que permite detectar diferentes tipos de drones rusos. Los datos proporcionados sobre las rutas de vuelo de los vehículos no tripulados son analizados mediante sistemas de conocimiento de la situación del espacio aéreo. Esto permite anticipar las direcciones de ataque y responder rápidamente a las amenazas emergentes.

En medio del conflicto, el sonido de los Shahed sigue perturbando la vida de los ucranianos. Algunos se refugian en sótanos, otros en cuartos de baño, mientras la defensa antiaérea trata de neutralizarlos.