
Los Premios Ig Nobel se mudan a Europa por "inseguridad" en EE.UU.
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Tras 35 años celebrándose en Massachusetts, la ceremonia de los Premios Ig Nobel, que reconocen investigaciones científicas curiosas que invitan a la reflexión, se traslada a Europa. A partir de ahora, Zúrich, Suiza, será la nueva sede del evento.
La decisión de mudar la ceremonia se debe, según los organizadores, a la creciente inseguridad para los invitados internacionales que desean visitar Estados Unidos. Marc Abrahams, fundador y maestro de ceremonias, afirmó que no pueden “pedir a los nuevos ganadores, ni a los periodistas internacionales que cubren el evento, que viajen a Estados Unidos este año”.
Zúrich y otras ciudades europeas serán sedes rotativas
La ceremonia de este año se organiza en colaboración con instituciones del Dominio ETH y la Universidad de Zúrich. El plan es que Zúrich albergue la ceremonia este año y nuevamente en 2028. En los años impares, la ceremonia se celebrará en una ciudad europea diferente, siguiendo un modelo similar al del Festival de la Canción de Eurovisión.
Varias ciudades europeas están considerando la posibilidad de albergar la ceremonia en los próximos años y organizar eventos para seguir la transmisión web.
Reconocimiento a investigaciones peculiares
Cada año, se otorgan diez Premios Ig Nobel a investigaciones con un enfoque peculiar y que generan un gran impacto mediático. En la última edición, el premio de Fisiología fue para un equipo japonés por descubrir que los mamíferos pueden respirar por el intestino a través del ano, mientras que el de Física recayó en James C. Liao por demostrar la capacidad natatoria de una trucha muerta.
Un contexto de inseguridad y recortes científicos
La decisión de trasladar los Ig Nobel se produce en un contexto marcado por la percepción de inseguridad y los recortes al sistema científico. Según la revista Nature, la administración anterior provocó “trastornos sísmicos” que llevaron a recortar miles de millones en ayudas a la investigación y a promover posturas negacionistas en temas de salud y cambio climático.
Esta situación ha generado una fuga de talento sin precedentes, con un número significativo de científicos considerando seriamente abandonar el país, con Europa y Canadá como destinos preferidos.













