Cómo saber si la tortilla de patatas está cuajada: tres trucos imprescindibles para evitar errores

Cómo saber si la tortilla de patatas está cuajada: tres trucos imprescindibles para evitar errores

Una de las dudas más recurrentes a la hora de preparar la receta es el punto de jugosidad perfecto, y saber si nuestra tortilla está o no lo suficientemente cuajada para sacarla de la sartén y emplatar

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En la cocina, como en casi todo, las recetas más complicadas no son siempre sinónimo de mejores resultados. Cuando uno se pone delante de los fogones, a veces basta con unos pocos ingredientes bien seleccionados para preparar un plato delicioso con el que contentar a todos los estómagos. Tampoco hacen falta técnicas muy sofisticadas. Una de las ventajas de la gastronomía es que se puede hacer mucho con muy poco.

Eso sí, cuando se trata de llevar a la práctica la máxima de “menos es más” en la cocina, la calidad de los ingredientes, y el equilibrio entre ellos, sí que importa.

La tortilla de patata es uno de esos platos humildes, sencillos y muy básicos por los pocos ingredientes que se necesitan. Es, además, uno de los clásicos de siempre de la cocina española, una seña de identidad gastronómica, y una de las recetas que más nos representan fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, aunque hacer una tortilla de patatas no requiere conocimientos de alta cocina ni un listado muy amplio de pasos, sí que viene bien cierta práctica y experiencia para que salga una tortilla perfecta, en el punto exacto.

Tierna y jugosa.

Aunque no se conoce su origen con total exactitud, algunas investigaciones sitúan su nacimiento a finales del siglo XVIII en la localidad extremeña de Villanueva de la Serena y se atribuye a Joseph de Tena Godoy y al Marqués de Robledo, quienes habrían experimentado con el ‘pan de papas’, como se recoge en el ‘Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos’, en el que se habla de un plato hecho en la sartén con patatas, harina y huevos. Como muchas de las recetas de la época, nació en la búsqueda de platos económicos pero nutritivos, basados en ingredientes al alcance de todos.

Salvo por la harina, que no está en el listado de ingredientes de las tortillas actuales, poco ha evolucionado esta receta con el paso del tiempo.

Huevos, patatas, cebolla si eres del equipo de la tortilla con cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal y una sartén adecuada, que no se pegue. No necesitamos más para hacer una buena tortilla española. Aunque sí que hay una serie de consejos y trucos que podemos tener en cuenta para que tener éxito en la operación no sea un reto inalcanzable.

Cuándo sacar la tortilla de la sartén


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Cómo saber si la tortilla de patatas está cuajada: tres trucos imprescindibles para evitar errores

Una de las dudas más recurrentes a la hora de preparar la receta es el punto de jugosidad perfecto, y saber si nuestra tortilla está o no lo suficientemente cuajada para sacarla de la sartén y emplatar.

Al eterno debate sobre si la tortilla debe, o no, llevar cebolla, se le une el de si hacerla más o menos cuajada, centrado en el punto de cocción del interior de la tortilla. Hay quien la prefiere más cocida, y quien se decanta por una textura muy melosa, casi líquida. Es cuestión de gustos. Sea cual sea tu opción, anota estos tres trucos para saber en qué punto se encuentra mientras la cocinas:

  • Fíjate en los bordes y en la superficie de la tortilla: cuando la tortilla se empiece a cuajar, verás que sus bordes se vuelven más firmes y se separan con facilidad de la sartén y la superficie se deja de ver tan líquida y brillante.

    En ese momento puedes probar a mover con ligeros golpecitos la sartén, si al hacerlo el interior de la tortilla tiembla significa que todavía no está muy cuajada. Si apagas el fuego en ese momento, seguirá haciéndose con el calor residual y se cuajará más. El punto en que decidas sacarla de la sartén dependerá de si la quieres más o menos melosa.

  • Presionar con la espátula. Otro truco que puedes llevar a la práctica para saber el punto de cuajado de tu tortilla es presionarla con una espátula en el centro con un toque suave.

    Si ves que al hacerlo sigue muy blanda y expulsa huevo líquido, es que todavía no ha cuajado. Pero si al presionar ya ofrece un poco de resistencia pero sigue notándose jugosa, es probable que esté en su punto. También puedes introducir un palillo, un tenedor o la punta de un cuchillo en el interior de la tortilla y si sale limpio significará que la tortilla se ha cuajado del todo. Es el mismo método que empleamos para saber si un bizcocho está en su punto cuando lo tenemos dentro del horno, aunque mejor guiarse por la presión de la espátula sin agujerear la tortilla.

  • También podemos identificar si está ya cuajada por el ruido de la tortilla al cocinarse.

    Cuando el huevo ha cuajado la cocción se volverá menos ruidosa, más suave. Además, podemos saber si ha cuajado más o menos por su peso. Si al levantar la sartén o voltear la tortilla vemos que ya ha ganado peso y se mueve en bloque de manera uniforme, sabremos que se ha cuajado lo suficiente. Pero si, por el contrario, vemos que mueve de manera irregular y se deforma, querrá decir que sigue bastante líquida todavía.

Así que ya sabes, la próxima vez que hagas una tortilla y quieras saber si está lo suficientemente cuajada como para poder disfrutar de ese bocado tan simple y exquisito, fíjate bien en el aspecto de la superficie de la tortilla, su movimiento dentro de la sartén y su textura al presionarla con la espátula.

Si ves que empieza a cuajarse, te gusta melosa y no quieres pasarte de cocción, puedes apagar el fuego y dejar que se termine de hacer con el calor residual de la patata y el huevo en el interior de la tortilla.