
Giro en la investigación por la desaparición de Francisca Cadenas en Hornachos
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La investigación sobre la desaparición de Francisca Cadenas, ocurrida hace casi nueve años en Hornachos (Badajoz), ha tomado un nuevo rumbo. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha comenzado a interrogar a dos hermanos que en el momento de la desaparición eran vecinos de Francisca.
Inicialmente considerados testigos, los dos hermanos ahora figuran como investigados y han sido citados a declarar en el cuartel de la Guardia Civil de Zafra.
Denuncia de indefensión por parte de los abogados
Los abogados de los investigados, Pepe Duarte y Aurelia Martín, han expresado su preocupación por la situación de indefensión que enfrentan sus clientes. A pesar de su disposición a cooperar con la investigación, alegan que la UCO no les ha proporcionado información sobre los motivos específicos por los cuales sus clientes han pasado de ser testigos a investigados.
“Lo único que necesitamos es que nos faciliten los elementos esenciales por los que han pasado de testigos a investigados”, declaró Duarte, insistiendo en la necesidad de conocer los cargos para poder ejercer una defensa adecuada.
Ante la falta de información, la defensa ha advertido que sus clientes podrían dejar de declarar en el cuartel y optar por hacerlo directamente ante el juzgado. Los abogados también han lamentado las “difamaciones tremendas” que sus representados han sufrido en redes sociales.
Además, han remarcado que, hasta el momento, el caso se mantiene como una “desaparición de alto riesgo” y no como un homicidio.
Interrogatorio y coartada
Uno de los hermanos fue interrogado durante seis horas, respondiendo a alrededor de mil preguntas. Según su abogado, no incurrió en contradicciones ni aportó datos incriminatorios congruentes con su declaración inicial de hace nueve años. Tras el interrogatorio, fue puesto en libertad a la espera de continuar su declaración.
La defensa prefirió no confirmar la posible coartada de uno de los investigados, que supuestamente se encontraba en el hospital el día de la desaparición, hasta que puedan verificarla con las actuaciones del caso. “Lo que se alega se tiene que acreditar”, afirmaron, mostrando cautela.
Colaboración desde el inicio
Los abogados han subrayado la actitud colaboradora de sus clientes desde el inicio de la investigación.
Recordaron que la misma noche de la desaparición, la Guardia Civil registró el domicilio de los ahora investigados con su consentimiento, sin necesidad de una orden judicial. “Estas personas ya han sido suficientemente analizadas, yo creo que con bastante meticulosidad, en su momento”, concluyó Duarte, señalando que no se oponen a que se realicen nuevas pesquisas.













