
El Odeón de Herodes Ático se somete a una restauración histórica
La gradería, excavada en la roca y con 76 metros de diámetro, consta de 32 filas de asientos divididas en dos sectores por un corredor de 1,2 metros. Los asientos, con capacidad para 5.000 espectadores, son de mármol pentélico. La orquesta semicircular tiene 19 metros de diámetro y está pavimentada con losas de mármol. El escenario se eleva sobre un podio cuyo muro posterior, conservado hasta los 28 metros de altura, se estructura en tres niveles: en el nivel superior se abren vanos arqueados y en el inferior hay pórticos y nichos flanqueados por tres columnas destinados a albergar estatuas.
Los accesos al espacio escénico conservan mosaicos con motivos geométricos. Noticia relacionada No No Grecia digitaliza su historia: 350 tesoros en un clic Marta Cañete Destrucción y recuperaciónEl monumento fue destruido por los hérulos en el 267 y no volvió a reconstruirse. Más tarde, sus sólidos muros se integraron en las murallas medievales de la ciudad. En el siglo XIV, la acumulación de tierra terminó por cubrir parte de la estructura y ocultar los accesos.
Siglos después, en 1826, durante el asedio turco de la Acrópolis, el general francés Charles- Nicolas Fabvier accedió a la Acrópolis a través del Odeón para llevar enseres a los atenienses. Las excavaciones arqueológicas comenzaron a mediados del XIX, y en la década de 1950 comenzaron los trabajos de restauración con mármol procedente de las canteras de Dionisos.Propuestas de restauraciónEspacio cultural de referenciaA mediados de los años 50, el Odeón volvió a acoger eventos culturales. Inicialmente se programaron conciertos de grandes orquestas internacionales, hasta que en 1964, el compositor Mikis Theodorakis abrió el espacio a nuevas formas de expresión artística . En la actualidad, es una de las sedes del Festival Internacional de Atenas y Epidauro, la cita cultural más importante del país que atrae cada año cerca de 250.000 espectadores.
En el panorama cultural griego, actuar en este auditorio equivale a una auténtica consagración artística. Diagnóstico y restauraciónLos estudios técnicos realizados el pasado verano detectaron graves problemas estructurales, entre ellos el deterioro de la arcada superior de la fachada, pérdida de material, grietas en los sillares, deformaciones y problemas de estabilidad. El proyecto de restauración plantea una intervención integral, estructural y funcional, destinada a garantizar su conservación a largo plazo frente al desgaste natural y antrópico, así como su adecuada integración en el entorno natural y arquitectónico que lo rodea.Las intervenciones previstas incluyen la retirada de materiales modernos incompatibles, la consolidación y unión de sillares, la sustitución de elementos deteriorados, el relleno de huecos y la corrección de deformaciones. También se restaurarán los muros, los elementos estructurales, la bóveda y la escalera y se realizará una reconstrucción del proscenio y su muro perimetral.
Para asegurar su estabilidad y conservación a largo plazo, solo se aplicarán refuerzos, añadidos y reintegraciones de las partes perdidas cuando resulten estrictamente necesarios. Mejora de la experienciaPor primera vez, el público podrá contemplar los mosaicos originales de los accesos a la escena. También se restablecerá la circulación entre el odeón y la antigua Estoa de Eumenes, gracias a la restauración de la escalera oriental del monumento. En la cávea se conservarán los elementos originales de mármol pentélico y se procederá a la restauración y reposición de los asientos más dañados por el uso.
Asimismo, se analizará el impacto de las cargas acústicas derivadas de los espectáculos y se reforzará la protección frente a incendios y desastres naturales. La intervención incluye, además, la modernización de las infraestructuras técnicas y la mejora de los sistemas de abastecimiento de agua, saneamiento e instalaciones eléctricas, garantizando su integración discreta y reversible en el monumento. Se instalará una nueva estructura independiente de soporte e iluminación que sustituirá los andamiajes actuales y permitirá una organización más eficiente de los recursos técnicos durante los eventos culturales. Por último, se establecerán protocolos específicos de mantenimiento preventivo y un sistema de seguimiento continuo para controlar posibles patologías tras la restauración.
El objetivo es garantizar el delicado equilibrio entre la conservación patrimonial y el uso cultural sostenible a largo plazo.













