
LA CRUDA REALIDAD DEL CAMPO ESPAÑOL: SALARIOS ESTANCADOS Y DESAFÍOS CONSTANTES
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La agricultura en España se enfrenta a una dura realidad. Un agricultor experimentado, Paco, resume la situación afirmando que los salarios actuales son incluso inferiores a los de sus inicios. Según su experiencia, el salario por hora en el campo ronda los 7 euros, lo que equivale al salario mínimo interprofesional.
Una Jornada en el Campo: Esfuerzo y Dedicación
La realidad del campo se ha reflejado en diferentes plataformas, donde se muestra el esfuerzo y la dedicación que hay detrás de la producción de alimentos. En la finca “La Salada”, de 90 hectáreas, el agricultor Pascual apuesta por un cultivo ecológico, sin químicos, registrando meticulosamente cada paso en un cuaderno de campo.
Este método permite la prosperidad de la fauna local, como las ranas, indicativo de un ecosistema saludable.
Desafíos de la Agricultura Sostenible
Este modelo de producción sostenible se enfrenta a numerosos retos. Pascual relata las pérdidas ocasionadas por fenómenos meteorológicos extremos, como una DANA, que le supuso pérdidas de “varios cientos de miles de euros”. Además, la presión de los precios dificulta la viabilidad de las explotaciones, especialmente ante los recortes y las dificultades económicas, como la disminución de las ayudas de la PAC.
Competencia Desleal y Precios a la Baja
La competencia con productos procedentes de países terceros es otro factor clave. Pascual denuncia la falta de equidad, afirmando que los agricultores españoles están sujetos a normativas más estrictas que las de otros países.
Esta desventaja provoca que productos como la sandía se vendan a pérdidas, a “5 céntimos” el kilo para el agricultor, mientras que los supermercados los utilizan como producto reclamo para atraer clientes.
Trabajo Duro y Salarios Estancados
La labor diaria en el campo es física y requiere gran precisión. Las tareas incluyen la eliminación manual de malas hierbas, la selección individual de tomates que cumplen los estándares de calidad y la recolección de melones en su punto óptimo de maduración.
Paco, un veterano operario con una larga trayectoria en el campo, señala que “antiguamente se ganaba mucho más que ahora”. A pesar de la creciente inversión en maquinaria agrícola, los trabajadores del campo perciben actualmente el salario mínimo por un trabajo de gran dureza física.
Alternativas para un Precio Justo
Ante esta situación, surgen iniciativas como EAP (European Agricultural Product), un proyecto impulsado por Pascual con el objetivo de crear un sello de garantía de origen europeo. Sin embargo, los grandes supermercados rechazaron la propuesta.
Ante la negativa, EAP se ha transformado en una plataforma de venta directa del agricultor al consumidor, ofreciendo “garantía de origen” y un “precio justo” para el productor.
De esta manera, los consumidores pueden apoyar directamente a los agricultores españoles, adquiriendo productos frescos y de calidad, contribuyendo a la sostenibilidad del sector.












