Pepe Beltrán, nuevo Hermano Mayor de la Sagrada Cena

Pepe Beltrán, nuevo Hermano Mayor de la Sagrada Cena
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Pepe Beltrán, nuevo Hermano Mayor de la Sagrada Cena

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Pepe Beltrán ha sido elegido como el nuevo Hermano Mayor de la Hermandad de la Sagrada Cena para los próximos cuatro años. Tras una larga trayectoria en la corporación, a la que se unió a los 16 años, Beltrán asume el cargo con un proyecto que define como “muy ilusionante”.

Prioridades del nuevo mandato

El nuevo mandato se enfocará principalmente en fortalecer la hermandad desde dentro. Beltrán considera que, tras superar la falta de costaleros de antaño, es momento de priorizar el cuerpo de hermanos. Su objetivo es fortalecer los lazos y los valores cristianos dentro de la cofradía, más allá de los aspectos procesionales.

“Tenemos que dedicar tiempo a los cortejos, a las hermandades, y que esto que hablamos de que somos una familia que realmente sea realidad”, ha expresado Beltrán, subrayando la importancia de la formación como un pilar fundamental.

Proyecto patrimonial: Nuevo manto para la Virgen del Rosario

En el ámbito patrimonial, el proyecto estrella es la confección de un nuevo manto para la Virgen del Rosario.

Tras la reciente reforma del paso de palio, la hermandad se enfrenta ahora a un importante desafío debido a la crisis global de suministros. La inestabilidad en los precios del hilo de oro, agravada por conflictos internacionales, dificulta la planificación económica del proyecto.

“Vivimos unos momentos difíciles en temas de hilo de oro, por el tema de las guerras y las circunstancias que acontecen ahora mismo”, explica Beltrán, quien reconoce la incertidumbre pero confía en que el proyecto se materializará. “Costará más, costará menos, pero que tenemos que tener la seguridad de que lo acometeremos más pronto que tarde”.

La Semana Santa de antaño y la preocupación actual

Durante su presentación, Beltrán evocó la Semana Santa de los años 70 y 80, marcada por la dureza y la escasez, donde la camaradería entre los costaleros era esencial. En contraste, se ha expresado preocupación por una tendencia actual que, a pesar del esplendor, se considera superficial, con un creciente interés por lo externo en detrimento del sentido espiritual.

Algunos participantes lamentan la pérdida de la esencia y el olvido de la fe.

Esta visión fue compartida por otros asistentes, quienes lamentaron la pérdida de la esencia. “Muchas veces se nos olvida que hemos dado de baja a Dios”, concluyó uno de los participantes, reflejando una profunda reflexión sobre el riesgo de perder el núcleo de la fe en la celebración.