
Predicción climática para la primavera en Andalucía: temperaturas elevadas e incertidumbre en las lluvias
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La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) anticipa una primavera con contrastes para Andalucía, abarcando los meses de abril, mayo y junio. Se espera que las temperaturas sean más cálidas de lo normal, especialmente en la parte oriental de la región, mientras que el pronóstico de precipitaciones presenta una gran incertidumbre.
Temperaturas primaverales más cálidas de lo habitual
Existe una probabilidad del 60% en la zona oriental de Andalucía y del 50% en la occidental de que la primavera sea más cálida de lo normal. Las anomalías térmicas podrían situarse entre 0,5 °C y 1 °C por encima de la media histórica.
Incertidumbre en el pronóstico de lluvias
Los modelos meteorológicos no ofrecen una señal clara sobre las precipitaciones para los próximos meses en Andalucía. Esta incertidumbre se extiende a toda Europa, donde el pronóstico aparece “en blanco”, lo que indica que no se dispone de herramientas para predecir si la estación será lluviosa o seca.
El invierno andaluz: cálido y muy húmedo
El invierno 2025-2026 en Andalucía se caracterizó por un comportamiento dual y paradójico.
A pesar de la percepción general de frío, la AEMET lo califica como cálido, con una anomalía positiva de 0,7 °C respecto a la media, situándose como el decimotercero más cálido desde 1961. Sin embargo, también fue un invierno muy húmedo, el octavo con más precipitaciones del registro histórico, acumulando 412,2 milímetros, el 202 % de lo normal.
Análisis detallado del invierno
La contradicción entre las temperaturas y las precipitaciones se explica por la evolución del trimestre. Diciembre fue frío, enero neutro y febrero muy cálido, con una anomalía de +2,1 °C. Este ascenso térmico fue impulsado por la llegada de borrascas asociadas a ríos atmosféricos de origen subtropical, que dejaron lluvias abundantes pero transportaban aire templado.
El día más frío fue el 7 de enero (−5,3 °C) y el más cálido el 10 de febrero (+5,7 °C).
Disparidades provinciales
El comportamiento climático varió a nivel provincial. Sevilla fue la provincia con el invierno más cálido (+0,9 °C), mientras que Cádiz, a pesar de las intensas lluvias, tuvo un carácter normal en cuanto a temperaturas (+0,3 °C).
Tendencia al calentamiento
Los datos de AEMET muestran una tendencia clara y sostenida al aumento de la temperatura media de los inviernos en Andalucía, con un ritmo de 0,23 °C por década. La mayoría de los inviernos más cálidos desde 1961 se concentran a partir del año 2000.
Superávit de precipitaciones
El invierno rompió la racha de sequía de los últimos años, con un superávit de 206 milímetros. Este volumen de agua se debió a un tren de borrascas que afectó a la región, favorecidas por una configuración atmosférica que permitió la entrada de un flujo constante de humedad desde el Atlántico.
Distribución heterogénea de las lluvias
La distribución de las lluvias fue muy heterogénea.
Cádiz fue la provincia más lluviosa (718,6 mm), mientras que Almería, la más árida, registró 163,7 mm, lo que también supone un carácter muy húmedo para la zona.
Récord histórico en Grazalema
El episodio más singular del invierno tuvo lugar en Grazalema (Cádiz), donde el 4 de febrero se batió el récord de precipitación diaria con 577 litros por metro cuadrado en 24 horas, superando ampliamente la marca anterior. También se batió el récord de precipitación acumulada en 15 días, con más de 2.000 litros.













