
“Vamos por el camino de Corea del Norte. Trump está en una burbuja en la que no entra ninguna información contradictoria”, dice el autor de ‘La revolución iraní: una historia de arrogancia, engaño y errores catastróficos’
El imperialismo crudo de Trump no es símbolo del poder de EEUU, sino síntoma de su decadencia
En la víspera de Año Nuevo de 1977, Jimmy Carter brindó por Mohamed Reza Pahlaví, rey de reyes, y por el Estado de Irán, aliado clave de EEUU en la Guerra Fría. En esos momentos, Irán tenía el quinto ejército más grande del mundo, una floreciente capital en expansión, enormes ingresos petroleros y una presencia policial que sofocaba cualquier voz disidente del régimen. 14 meses después, sin embargo, el sha huía al exilio, derrocado por una revolución religiosa que Washington no vio venir y que convirtió el país persa en su gran enemigo.
47 años después, Trump bombardea masivamente el país pensando que logrará la rendición del Gobierno iraní. “Eso no va a ocurrir”, dice Scott Anderson, escritor, corresponsal de guerra y autor de Rey de reyes. La revolución iraní: una historia de arrogancia, engaño y errores catastróficos (Península). Anderson cree que EEUU está repitiendo ese error catastrófico de inteligencia pensando que acabará con el régimen con una campaña de bombardeos y sostiene que se debe a que Trump está creando un Estado “camino de Corea del Norte” en el que todos tienen que alabarle.
“Está en una burbuja en la que no entra ninguna información contradictoria”.

¿Ve alguna salida en este momento para EEUU en Irán?
Trump no puede bombardear al régimen iraní hasta la rendición y no van a provocar un levantamiento popular. Las únicas dos opciones son: enviar tropas sobre el terreno —lo cual no creo que ni siquiera Trump sea tan tonto como para hacer porque haría que Irak [2003] pareciera un pícnic— o cambiar de tema, en lo que es realmente bueno. Cuando vea que sus índices de aprobación bajan y se dé cuenta de que todo se trata de Irán, podrá decir simplemente: “Problema resuelto.
Pasemos a otra cosa”. Ese es el poder que tiene Trump.
Unos meses antes de la revolución de 1979, EEUU no tenía ni idea de lo que estaba pasando ¿Cómo es posible?
Siempre es posible una ignorancia apabullante en la política exterior estadounidense. Era una ignorancia institucionalizada.
No veían problemas en Irán porque no querían verlos. El sha odiaba que los diplomáticos occidentales hablaran incluso con la oposición moderada. Sus espías siempre se enteraban. Con el tiempo, la política oficial de la embajada estadounidense era no buscar problemas: el pueblo iraní ama al sha y a EEUU.
He accedido a todo el intercambio de cables diplomáticos que salían de la embajada estadounidense en los años 70. Por ejemplo, al sha le diagnosticaron leucemia en 1974, pero lo mantuvo en secreto. Pese a su ausencia en muchas reuniones, su aspecto físico y decenas de misiones secretas de médicos franceses, EEUU no tenía ni idea.
Otro ejemplo evidente es que el día que el ayatolá Jomeini regresa a Irán tras 14 años de exilio pronuncia su primer discurso en un cementerio al oeste de Teherán.
El sha se había marchado dos semanas antes dejando un gobierno provisional en el poder. Fue un discurso muy importante ante medio millón de personas y en el que los estadounidenses esperaban que se comprometiese, fuese moderado y respetase al gobierno provisional, pero lo que dijo es que iban a destruir al gobierno títere, igual que destruyeron al sha. Abajo Estados Unidos, abajo Israel, abajo Occidente. Fue un discurso increíblemente encendido y los estadounidenses ni siquiera enviaron a nadie al cementerio para escuchar el discurso.
El cable que salió esa noche de la embajada estadounidense tenía dos frases y decía: “Jomeini ha regresado hoy a Irán. Ha pronunciado un discurso en el cementerio. Algunos dicen que el discurso fue antiamericano, pero otros dicen que no lo fue”.
¿Ve un posible paralelismo con los cálculos de EEUU esta vez?
¿Ha fallado la inteligencia?
Vamos por el camino de Corea del Norte, en el que Trump convoca una reunión de gabinete y da la vuelta a la mesa y todo el mundo tiene que alabarlo. Está en una burbuja en la que no entra ninguna información contradictoria.
Totalmente. No hay ninguna inteligencia. La idea de que va a haber un levantamiento popular por parte del pueblo iraní sin ayuda exterior, eso no va a suceder.
Lo intentaron en enero y murieron entre 35.000 y 40.000 personas. Ahora lanzan esta idea de que los kurdos iraquíes, que tienen relaciones muy estrechas con los estadounidenses, serán la vanguardia. Cruzarán la frontera y ayudarán a liberar Irán. No.
En primer lugar, los kurdos iraquíes luchan contra los kurdos iraníes. La idea de que de alguna manera vayan a ser la vanguardia huele a alguien de la CIA que tiene su base en el Kurdistán iraquí diciendo: “Bueno, quizá esto funcione”. No tienen ni idea.
He tratado con la CIA en todo el mundo.
Son las personas más incompetentes con las que he tratado nunca, especialmente en Oriente Medio. Esto lo aprendí hace mucho tiempo cubriendo la región. Si quieres hacerte una idea de lo que está pasando sobre el terreno en casi cualquier lugar de Oriente Medio, habla con los petroleros. Ellos están sobre el terreno.
La CIA se sienta en la capital, va a cócteles, lee periódicos y sigue una línea. Siguen la misma línea que siguieron en 1979: el sha es muy querido por su pueblo…
¿Ve alguna estrategia en la guerra lanzada por EEUU?
No hay estrategia. Esto fue Trump pensando que iba a funcionar bien con el público interno.
Con Trump siempre existe el peligro de buscar demasiado método en la locura. A menudo es solo locura. Claramente no hay ningún plan de salida. No creo que tampoco hubiera un plan de entrada.
Netanyahu lo incitó al ataque y Trump ve esto como una forma de parecer fuerte y parecer poderoso.
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Donald Trump recibe los cuerpos de soldados fallecidos en la guerra en Oriente Medio
Es difícil de creer que el factor personal es tan determinante y el establishment de inteligencia, como la CIA, tan incompetente como dice.
Puede que no se trate tanto de incompetencia bajo esta Administración, sino que están completamente marginados por el Gobierno de Trump. No todos son idiotas, pero una cosa que veo clara en la CIA, y que ha empeorado desde el 11 de septiembre, es que operan en un mundo bajo normas muy estrictas sobre dónde pueden ir.
Hace años fui a la embajada estadounidense en Sudán y los diplomáticos vivían en un recinto completamente blindado con acero a prueba de bombas.
Vivían allí, trabajaban allí y solo salían en convoyes blindados para ir a algún ministerio del Gobierno o algo así. Entonces, ¿qué saben ellos de lo que está pasando en Sudán? Nada.
Obviamente, hay personas, tanto en el Pentágono como en la CIA, que sabían que esto no iba a funcionar, pero no les hicieron caso.
Los dejaron de lado. Este es uno de los problemas cuando creas un Estado como el que está creando Trump ¿Qué tenemos ahora en EEUU? Vamos por el camino de Corea del Norte, en el que Trump convoca una reunión de gabinete y da la vuelta a la mesa y todo el mundo tiene que alabarlo. Está en una burbuja en la que no entra ninguna información contradictoria.
He tratado con la CIA en todo el mundo. Son las personas más incompetentes con las que he tratado nunca, especialmente en Oriente Medio
Desde el golpe de 1953 contra Mosaddeq hasta el bombardeo de 2026, pasando por la relación con el Sha, ¿qué nos dice esto sobre la visión de EEUU hacia Irán en los últimos 80 años?
Es interesante que en el 53 los estadounidenses tenían una relación muy superficial con Irán. El Sha había llegado al poder en 1941 y estaba ansioso por conseguir que los estadounidenses se convirtieran en aliados. Curiosamente, los estadounidenses se mantuvieron al margen.
Con el golpe de Estado de 1953, los estadounidenses hicieron un favor a los británicos al derrocar a Mosaddeq [porque nacionalizó el petróleo]. Así que, de pronto, los estadounidenses se involucraron de forma bastante importante en Irán. Pero lo interesante de 1953, y que mucha gente no sabe, es que a partir de ese año el pueblo iraní siempre vio al sha como el ‘sha estadounidense’. Al mismo tiempo, los estadounidenses, debido al comportamiento del sha durante el golpe de 1953, en el que se fue a Irak y luego a Roma, veían al sha como un débil y un cobarde.
Es realmente interesante cómo durante los siguientes diez años, los estadounidenses mantuvieron al sha a distancia. No hubo una gran forja de una alianza.
Eso no ocurre hasta principios de la década de 1960, cuando ven un interés económico. Los estadounidenses empezamos a necesitar el petróleo de Oriente Medio y el sha estaba creando un ejército inmenso.
Así se produjo un acercamiento gradual. Con EEUU empantanado en la guerra de Vietnam, Nixon tiene la idea de utilizar policías regionales leales a EEUU. Así es como unge al sha. La relación entre ambos se convierte en absolutamente vital para EEUU.
Irán es entonces el aliado más importante de Europa Occidental y Japón en lo económico, lo político y lo militar. No hay realmente ninguna otra nación con la que se pueda comparar. Pero, al mismo tiempo, lo que ocurre a nivel interno es que el Sha cuadriplica los ingresos del petróleo en 1974. Luego se produce una profunda recesión en Irán.
Miles, probablemente millones, de jóvenes se trasladaron del campo a la ciudad y, de repente, la economía entró en recesión.
Tienes a todos estos hombres de origen religioso, procedentes del campo, atrapados en estos barrios marginales alrededor de Teherán y otras ciudades. Eso, junto al rechazo a Occidente, se convierte en combustible de la revolución. EEUU no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo dentro de Irán y esa falta de conocimiento es asombrosa.
Como el sha era tan importante para ellos, simplemente no querían ver los problemas.
¿Cómo explica el auge del nacionalismo religioso de finales de los 70 que permitió la creación de la República Islámica?
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El ayatolá Ruholla Jomeini y su sucesor, Ali Jamenei, asesinado por los ataques de EEUU e Israel
El detalle clave de la revolución que mucha gente no entiende y que en su momento se pasó por alto es que tuvo un aspecto muy importante de rebelión anticolonial. El Sha era considerado un lacayo de Estados Unidos por su propio pueblo. Todo se redujo a una vergüenza nacional e Irán es un país que es muy orgulloso y que se remonta a miles de años.
Eso fue lo que realmente lo hundió y él no lo vio hasta el final. Hasta muy tarde en la revolución él siempre estuvo suplicándole a Carter que saliera públicamente a apoyarle. No se dio cuenta de que eso solo servía para dar más munición a sus enemigos.
La revolución iraní es tan importante porque desencadenó e impulsó el auge del nacionalismo religioso que ahora se observa en todas las religiones.
Incluso en el budismo que se ve en Sri Lanka. Los monjes budistas estuvieron a la vanguardia de los ataques contra los hindúes tamiles. Antes de la revolución iraní, a finales de la década de 1960, se empezaba a ver este renacimiento religioso. Se veía en Estados Unidos, con los fanáticos de Jesús, los renacidos y este tipo de fundamentalismo cristiano.
Se veía también con la derecha judía, en el sentido de que Israel no es solo una entidad política, sino una tierra santa que les fue prometida por motivos religiosos. Y en el mundo musulmán. Se estaba convirtiendo en una especie de rechazo de Occidente y de los valores occidentales y todo eso culminó con la revolución iraní.
¿Estamos ante el final de la República Islámica de Irán?
No solo por la guerra, sino por las movilizaciones populares de enero ¿Es un punto crítico?
Creo que estamos llegando al final de esta idea de exportar ese fervor revolucionario porque los israelíes acaban de derrotar uno tras otro a los hutíes, a Hizbulá… Eso se ha acabado. Lo que realmente me impactó fue que mataran a Jamenei porque, además de ser un líder político, también es una figura religiosa que, hasta que se acabe el mundo, es el representante de Dios en la Tierra. Matar a Nasrallah [antiguo líder de Hizbulá], que también era un líder religioso importante, puede que fuera una prueba de los que pasaría.
Los estadounidenses y los israelíes pueden destruir todo el sofisticado armamento iraní, pero las personas que murieron en la represión de las protestas en enero fueron asesinadas con ametralladoras, no con misiles.
No importa cuánto bombardees Irán hoy, no le estás quitando al régimen los instrumentos de muerte. Siguen teniendo sus ametralladoras. El régimen sabe que está en una lucha por su propia supervivencia.
No van a rendirse. Si se rinden, los masacrarán. Saben que son odiados por la mayoría de la gente y no hay estrategia de salida para ellos, excepto luchar hasta el final. Si el régimen estaba dispuesto a matar a 30.000 personas en enero cuando había posibilidades de que cayera, sin duda lo volverá a hacer cuando sepa que la alternativa es caer.
La Guardia Revolucionaria Islámica es una institución difícil de comprender desde Occidente, ¿cómo definiría su papel?
Yo compararía la Guardia Revolucionaria con el ejército de China o Egipto. Es su propio conglomerado industrial y grupo empresarial. Controla un elevado porcentaje de la economía iraní. Son propietarios de hoteles, refinerías de petróleo, fábricas de cemento…
Además de ser vistos como los opresores actuales del pueblo iraní, la Guardia Revolucionaria ya no es solo una cuestión de teología, se trata de dinero. Y si se van, lo pierden todo. Una buena comparación es el ejército egipcio, que siempre ha sido el verdadero poder en Egipto. Cuando Mubarak empezó a ser un problema, lo apartaron.
Se mantuvieron en segundo plano durante un tiempo, pero nunca se les tocó realmente. Luego trajeron a Sisi, que es diez veces peor que Mubarak. En Egipto en 2011 no había forma de que los militares se apartaran y creo que ahora ocurre lo mismo con la Guardia Revolucionaria. Sabe que si cae no van a poder ir al exilio a ninguna parte porque no serán aceptados en ningún país.
De sus conversaciones con la mujer del sha, ¿cuál era su visión del mandato de su marido?
Lo apoya y todavía hoy se refiere a él como Su Majestad. Ella no lo diría abiertamente, pero tenía una percepción de la calle iraní que él nunca tuvo. En el diario del ministro de la corte del sha, el hombre más cercano a él, aparece una y otra vez Farah tratando de advertirle ya en 1974 y 75. En un momento dado le dijo al sha: “Creo que la gente se está cansando de nosotros”.
Por supuesto, él no quiso escucharla. No se atrevió a decirme que era más inteligente que su marido, pero lo era.
¿Y su hijo, Reza Pahlaví?
Lo he intentado muchas veces, pero no ha querido que le entreviste. Lo que he escuchado de él, incluso entre la diáspora iraquí e iraní, es que es un peso ligero.
No es muy inteligente, es vago… y esto queda claro en los escritos del Sha, que siempre pensó que su hijo menor, el que se suicidó, era el inteligente
No creo que llegue nunca a tener poder real. Esta idea de que el pueblo iraní en las protestas está mostrando la foto de Reza y gritando su nombre es más bien como un “que te jodan” definitivo al régimen. Durante 47 años han oído hablar del sha como el diablo y entonces es como si esos 47 años de propaganda no hubieran funcionado.
Algunas personas piensan que realmente tiene una oportunidad, yo no lo creo.













