EL PIANISTA QUE VOLVIÓ A LA VIDA GRACIAS A LA MÚSICA

EL PIANISTA QUE VOLVIÓ A LA VIDA GRACIAS A LA MÚSICA
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

EL PIANISTA QUE VOLVIÓ A LA VIDA GRACIAS A LA MÚSICA

Foto: COPE – Todos los derechos reservados

José María Villegas, un pianista sevillano de renombre internacional, ha protagonizado un regreso triunfal a los escenarios tras superar un tumor cerebral en estado avanzado. Su historia es un testimonio del poder curativo de la música y de la excelencia de la medicina española.

Un diagnóstico devastador

Hace dos años, la carrera de Villegas se vio abruptamente interrumpida por un diagnóstico que cambió su vida: un tumor cerebral.

El pianista describe el momento como “la bomba”, un golpe que le hizo temer por su futuro y el de sus dos hijos pequeños.

La música como guía en el quirófano

La extirpación del tumor requería dos intervenciones quirúrgicas complejas, realizadas con una técnica inusual: Villegas debía tocar el piano durante la operación. “En el quirófano se metió un piano eléctrico y yo iba tocando mientras que ellos me estaban operando, para comprobar si se producía algún problema motor o de comprensión”, explica el músico.

Esta estrategia permitía a los cirujanos monitorizar en tiempo real las funciones cerebrales del pianista y evitar daños irreversibles.

“De esta forma, los médicos sabían que esa parte no la podían tocar”, añade Villegas.

Un regreso a los escenarios lleno de significado

Tras superar con éxito las intervenciones, José María Villegas regresó a los escenarios la semana pasada en el Gran Teatro de Cáceres. El concierto, además de marcar su regreso a la música, tuvo un propósito benéfico: recaudar fondos para la investigación contra el cáncer.

El pianista sevillano se siente afortunado de haber podido utilizar su talento para ayudar en su propia recuperación.

“La expresión de que la música te ha salvado se ha convertido en algo totalmente literal, porque yo llegué a tocar el piano en quirófano mientras me estaban operando”, afirma.

Para Villegas, esta experiencia, que describe como “de ciencia ficción total”, es un ejemplo de la excelencia de la medicina española y de la capacidad de superación del ser humano. Su historia es un canto a la vida y un homenaje al poder curativo de la música.