¿Son los coches eléctricos realmente más ecológicos que los de combustión? Un estudio arroja luz sobre el debate

¿Son los coches eléctricos realmente más ecológicos que los de combustión? Un estudio arroja luz sobre el debate
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

¿Son los coches eléctricos realmente más ecológicos que los de combustión? Un estudio arroja luz sobre el debate

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Un nuevo estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) ha analizado en profundidad el impacto ambiental de los vehículos eléctricos en comparación con los de combustión interna (gasolina y diésel) e híbridos.

La fabricación de un coche eléctrico genera más emisiones que la de un vehículo diésel o de gasolina. Sin embargo, este excedente se compensa relativamente rápido.

Según el estudio, después de recorrer unos 17.000 kilómetros, equivalentes a entre uno y dos años de uso, el coche eléctrico supera al de combustión en términos de sostenibilidad.

Análisis del ciclo de vida completo

El estudio no solo considera las emisiones durante el uso del vehículo, sino que también evalúa las emisiones generadas en la fabricación, reciclaje (incluyendo las baterías), producción de combustible o electricidad, y mantenimiento. Este enfoque holístico permite una comparación más precisa y completa.

Los resultados revelan que, considerando una vida útil de 20 años, la huella de carbono de un coche eléctrico es significativamente menor que la de uno de gasolina o diésel.

La reducción es de un 73%, y puede aumentar hasta un 78% si la electricidad utilizada para cargar el vehículo proviene de fuentes renovables.

Reducción de emisiones gracias a la eficiencia y las renovables

El estudio estima que las emisiones de un coche eléctrico durante su ciclo de vida son de 63 gramos de CO2 por kilómetro. Esto representa una mejora del 24% con respecto a 2021.

Esta mejora se atribuye a la mayor eficiencia de los propios vehículos eléctricos y al creciente uso de energías renovables en la generación de electricidad.

En resumen, aunque la fabricación de un coche eléctrico implica un mayor impacto inicial, a largo plazo se presenta como una opción más sostenible que los vehículos de combustión, especialmente si se alimenta con energías limpias.