
¿Necesitas una plaza en una residencia para mayores de Cantabria? La gran novedad que debes tener en cuenta
El Gobierno de Cantabria ampliará el sistema de atención a la dependencia con 200 nuevas plazas concertadas en residencias de mayores. Esta medida, fruto del acuerdo presupuestario entre PP y PRC, busca dar respuesta a la creciente demanda y a las listas de espera en la región.
La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río, ha confirmado que la lista de espera para una plaza residencial en Cantabria supera actualmente las 700 personas.
Según ha explicado, este aumento se debe en parte a una nueva política que permite a los usuarios elegir el centro donde desean vivir, a diferencia del sistema anterior que los excluía si rechazaban una plaza asignada por la administración.
Sin embargo, la consejera ha matizado que gran parte de estas personas ya reciben atención. De esa cifra, 507 mayores se benefician de una prestación económica vinculada al servicio, que la propia Gómez del Río describe como “una ayuda para que estén en una plaza privada, en tanto en cuanto se libere esta plaza concertada”.
Las 200 nuevas plazas se distribuirán “donde la demanda lo requiera”, según ha afirmado la consejera.
Entre los proyectos en marcha se encuentran la ampliación de plazas en Rubayo, nuevos centros de próxima apertura como el de Polanco y un “proyecto ilusionante” para construir una nueva residencia de mayores en Parayas.
Este incremento de plazas se suma a las 83 que ya se han concertado desde principios de año en localidades como Solares, Rubayo y próximamente en Cillorigo de Liébana. En Cantabria existen actualmente 6.570 plazas residenciales, de las cuales 4.582 son concertadas con entidades privadas.
Por tanto, el criterio para la asignación de plazas no será el tiempo en espera ni el grado de dependencia, sino la libre elección del usuario.
Gómez del Río ha detallado que ahora la persona “elige la residencia en la que quiere vivir”, se inscribe en la lista de ese centro concreto y espera a que surja una vacante que pueda ser concertada.
Esto provoca que haya que esperar más o menos tiempo dependiendo de la residencia que elijas. Por ejemplo, si una persona quiere plaza en Santander, quizá tenga que esperar unos nueve meses, pero si elige una en Solares, el tiempo se reduce a dos.
Y si la residencia es la de Rubayo, es bastante probable que la plaza esté disponible en días, o pocas semanas.
La formalización de los conciertos depende de la colaboración entre la administración y los centros: “A medida que las residencias nos pidan plazas para concertar, y si hay en ese momento personas en lista de espera, se concierta”, ha concluido Gómez del Río. Este mecanismo asegura que la oferta se ajuste directamente a la demanda de los usuarios.













