EL CAZADOR DE TESOROS RETRO DE MALLORCA TRIUNFA EN REDES SOCIALES

EL CAZADOR DE TESOROS RETRO DE MALLORCA TRIUNFA EN REDES SOCIALES
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

EL CAZADOR DE TESOROS RETRO DE MALLORCA TRIUNFA EN REDES SOCIALES

Foto: Caza Tesoros Mallorca – Todos los derechos reservados

Tolo Artíguez, el hombre detrás del proyecto “Caza Tesoros Mallorca”, ha encontrado un nicho de seguidores en redes sociales como TikTok, donde acumula 10.000 fans. Cada domingo, Artíguez instala su puesto en el Rastro de Consell, ofreciendo juguetes y objetos retro de las décadas de los 80 y 90.

De la nostalgia a la colección

La pasión de Artíguez por los juguetes antiguos se despertó con el nacimiento de sus hijos. Quería mostrarles los juguetes con los que él mismo había jugado de niño. Esta nostalgia lo llevó de vuelta a los rastros que visitaba de niño con su abuela, primero buscando sus propios juguetes y luego aquellos que le hubiera gustado tener.

Lo que comenzó como una búsqueda personal se transformó en una extensa colección.

Artíguez posee una gran variedad de artículos, desde videoconsolas como Spectrum, Game Boy o Nintendo, hasta el emblemático Cinexin, que exhibe en ferias como el Mercadet Friki.

El auge del mercado de segunda mano

Artíguez señala que el mercado de segunda mano está experimentando un auge debido a que “la gente valora más las cosas”. Sin embargo, reconoce que encontrar artículos en buen estado después de tantos años es un desafío considerable.

Coleccionar no es caro

Aunque los videojuegos y ciertas figuras son los artículos más buscados, Artíguez insiste en que coleccionar no tiene por qué ser una afición costosa. Se pueden coleccionar desde CDs o vinilos hasta chapas de Coca-Cola. “Hoy en día cualquier persona puede ser coleccionista y no hace falta gastarse mucho dinero”, afirma.

La emoción del descubrimiento

Para este cazador de tesoros, los rastros son “como una tienda, que cada fin de semana hay cosas diferentes”.

El atractivo principal reside en la emoción de no saber qué se descubrirá en cada visita.

Ese factor sorpresa es el incentivo que impulsa a visitar los rastros, aunque encontrar verdaderas gangas se ha vuelto cada vez más difícil. “Los vendedores, al tener teléfono móvil, saben lo que valen todos los artículos”, explica. A pesar de esto, el regateo sigue siendo una parte fundamental de la experiencia.

Compartiendo la historia detrás de los objetos

A través de sus redes sociales en Instagram, TikTok o Wallapop, Artíguez no solo vende, sino que también comparte sus hallazgos y la historia de cada objeto. Su misión es rescatar, limpiar y restaurar los juguetes para “darles una segunda vida y conseguir que tengan un nuevo hogar”, una pasión que ha trascendido fronteras, realizando envíos incluso a lugares lejanos como México.