
Las exmonjas de Belorado desalojan el monasterio: El Arzobispado denuncia un "deterioro" y falta de bienes
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El monasterio de Santa Clara de Belorado (Burgos) ha sido desalojado por las exmonjas cismáticas horas antes de que se ejecutara el desahucio. El Arzobispado de Burgos ha denunciado que el edificio se encuentra “muy deteriorado”, sin muebles y sin condiciones para ser habitado a corto plazo.
Los abogados de las exreligiosas entregaron las llaves a los representantes del arzobispo Mario Iceta, comisario pontificio de los monasterios de Belorado, Orduña y Derio, cumpliendo así con la sentencia del pasado 31 de julio que obligaba al desalojo.
La comisión judicial, acompañada por la Guardia Civil, llegó al monasterio a las 9:35 para llevar a cabo el desahucio, que concluyó a las 12:30. Las exmonjas abandonaron el lugar voluntariamente durante la madrugada.
Estado del monasterio tras el desalojo
Gerardo Sanz-Rubert Ortega, abogado del Arzobispado de Burgos, declaró a los medios que el convento se encontraba “muy deteriorado”. Según él, faltan muebles, documentos, el archivo de la iglesia y retablos. El abogado lamentó que “se han llevado prácticamente todo” y recordó que la falta de objetos de valor y obras de arte está siendo investigada por la Guardia Civil, lo que resultó en la detención de dos exmonjas.
Natxo de Gamón, portavoz del comisario pontificio, coincidió en que el monasterio está “bastante deteriorado” y que “no está en condiciones de habitarlo a corto plazo”.
Tras la visita de la comisión judicial, se levantó un acta de lo observado y se realizará un inventario de los bienes. Los servicios jurídicos analizarán la situación y tomarán las medidas necesarias para recuperar los bienes del monasterio.
El futuro del monasterio
La decisión sobre el futuro del cenobio corresponde a la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y a la comunidad monástica legítima, que sigue existiendo a través de las hermanas mayores que no participaron en el cisma.
Sor Amparo, la monja expulsada de Belorado por las cismáticas tras anunciar su abandono de la Iglesia católica, regresó al monasterio después de casi dos años. Aunque le gustaría volver a vivir allí, reconoce que “no es fácil”. Afirmó desconocer los motivos que llevaron a sus “hermanas” a embarcarse en el cisma, ya que lo llevaron “muy en secreto”. A pesar de lo sucedido, sigue “queriendo mucho” a las exmonjas y ha podido contactar con las dos a las que Iceta levantó la excomunión tras desmarcarse del cisma.
Medidas de seguridad y discrepancias
El Arzobispado de Burgos ha cambiado las cerraduras del monasterio y no descarta instalar una alarma o contratar seguridad privada. Florentino Alaez, portavoz de las exmonjas, defendió que el convento quedó en perfecto estado y que no se llevaron nada que no fuera suyo, aunque admitió “discrepancias” sobre este asunto, que quedaron plasmadas en el acta judicial.
Alaez insistió en que el desahucio es una ejecución provisional de la sentencia y confían en que el Tribunal Supremo atienda su recurso. Mientras tanto, las exmonjas se realojarán temporalmente en La Puebla de Montalbán (Toledo).
Tras el desahucio de Belorado, quedan pendientes las demandas de desahucio de los monasterios de Orduña y Derio, así como varios procesos judiciales abiertos por la venta de oro y obras de arte del monasterio y el trato a las mayores.













