
España anticipa un auge turístico en Semana Santa impulsado por la inestabilidad internacional
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España se prepara para una Semana Santa con un dinamismo turístico inusitado. La Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin conductor (Feneval) prevé que el crecimiento del turismo, inicialmente estimado entre el 2% y el 3% para 2026, aumente un punto porcentual, alcanzando el 4%.
Este notable incremento se atribuye a la situación bélica en Oriente Medio y la creciente tensión en Irán. Estos factores han posicionado a España como un destino seguro para los turistas internacionales, especialmente ante la incertidumbre que afecta la conectividad aérea en otras regiones.
“Partimos de que toda guerra es mala, si el conflicto no se prolonga en el tiempo podemos en España, Italia o Francia, acoger a los turistas que tenían en sus agendas destinos que ahora son conflictivos”, ha declarado Juan Luis Barahona, presidente ejecutivo de Feneval.
La demanda se ve impulsada por una conectividad aérea robusta, con cerca de 10 millones de asientos programados hacia España para este mes de marzo, lo que representa un aumento del 5,4%. Esta alta demanda ha llevado al sector del rent-a-car a acelerar sus compras, con un crecimiento del 32% en las matriculaciones del canal entre enero y febrero.
Se espera que en marzo se sumen otras 47.000 unidades para satisfacer la demanda antes del Domingo de Ramos.
Críticas a la electrificación obligatoria
A pesar del optimismo en el sector, Feneval ha expresado su preocupación ante la propuesta de obligar a las flotas corporativas a incluir un mínimo del 36% de vehículos de cero emisiones para 2030. La patronal considera esta cuota “inviable” y advierte sobre posibles consecuencias económicas negativas para el sector empresarial.
Barahona ha señalado una contradicción clave: mientras las administraciones impulsan la compra de coches eléctricos, la demanda por parte de los clientes no es la misma. Entre las razones principales se destaca la insuficiencia de la infraestructura de recarga. Aunque España cuenta con casi 53.000 puntos de recarga, Feneval considera que son insuficientes y que falta carga ultrarrápida.
“No es viable para una actividad empresarial estar detenidos largos periodos para recargar, y por ejemplo, en un aeropuerto no podemos tener a una flota de unos 3.000 coches al día esperando a poder recargar, con una media de media hora cada coche en un punto de recarga rápida”, ha explicado Barahona.
El sector también lamenta la falta de instalaciones adecuadas en aeropuertos y estaciones de tren, lo que desincentiva el alquiler de vehículos eléctricos. Además, advierten sobre la caída del valor residual del vehículo eléctrico, lo que incrementa el riesgo financiero para las compañías.
“El valor residual de los vehículos eléctricos es tremendamente malo, y además tienen el problema de la obsolescencia tecnológica”, ha añadido Barahona.
Polémica en Baleares por restricciones al alquiler de vehículos
Otro punto de conflicto para las empresas de alquiler es la situación en las Islas Baleares. Feneval ha rechazado las restricciones impuestas por el Gobierno autonómico y los Consells insulares, que limitan la entrada de vehículos argumentando la saturación del tráfico.
La situación es especialmente tensa en Ibiza, donde para el verano de 2026 las autorizaciones se reducirán de 16.000 a 15.000 unidades entre junio y septiembre. Barahona, junto a Cristóbal Herrera, presidente de Baleval, han denunciado la “arbitrariedad” de estas concesiones y han lamentado que se “criminalice” al sector del rent-a-car, cuando la realidad es que las infraestructuras y el transporte público en las islas no han mejorado en décadas.
El retraso administrativo en la adjudicación de estas cuotas está generando un perjuicio logístico directo para las empresas en plena planificación de la temporada alta.












