
El experimento de Malta para eliminar atascos: 25.000 euros si renuncias a conducir
Además, no se trata de un adiós definitivo, pero sí de un proceso con retorno costoso, ya que quienes quieran recuperar su licencia tras el lustro de abstinencia deberán pasar obligatoriamente por 15 horas de autoescuela para refrescar conceptos y habilidades. Noticia relacionada general No No Más allá del coche eléctrico: la movilidad del futuro será multienergética Antonio ContrerasComo «letra pequeña» el plan exige que el solicitante sea menor de 30 años, tenga al menos siete años de residencia en Malta y posea un historial limpio con el carnet B, sin haber sufrido sanciones graves o retiradas de doce meses en su expediente.El ministro de Transporte maltés, Chris Bonett, ya saca pecho con los primeros resultados de la medida y confirma que alrededor de un centenar de jóvenes ya han entregado su carné de conducir en las jefaturas de Tráfico. Medidas europeas para frenar la congestión del tráficoA nivel comunitario, 2026 marca el inicio del cobro obligatorio de tasas basadas en emisiones de CO2 para camiones en toda la UE. Esto va a cambiar la logística de «última milla».
Las empresas ya no pueden permitirse tener furgonetas medio vacías dando vueltas por el centro; el coste operativo las obliga a agrupar cargas o pasarse a «cargobikes» lo que indirectamente libera espacio para los turismos que sí necesitan circular.El plan de Malta para reducir atascos incentiva a jóvenes a dejar de conducirEn Londres el pago por acceder al centro se ha generalizado y desde diciembre de 2025 incluso los coches 100% eléctricos y de hidrógeno pierden su exención y deben pagar las 15 libras diarias de la «Congestion Charge». El mensaje de Londres es tajante: un coche eléctrico ocupa el mismo espacio que uno de gasolina y, si hay atasco, el motor no importa. Lo que importa es quitar volumen de vehículos de las calles.Francia ha puesto el foco en la seguridad como forma de evitar el caos. Tras detectar que los excesos de velocidad graves subieron casi un 70% en los últimos años, han endurecido las multas y la vigilancia.
Saben que un accidente grave en una vía principal no solo es una tragedia humana, sino que bloquea una ciudad entera durante horas. Su respuesta es menos «incentivo» y más «disciplina» para mantener el flujo constante.En los Países Bajos están haciendo lo contrario que el resto. Mientras media Europa se obsesiona con los 30 km/h de velocidad máxima en el centro de las ciudades, ellos han empezado a recuperar el límite de 130 km/h en ciertos tramos de autopista. La lógica aquí es que una circulación más fluida y rápida en las vías arteriales evita el efecto «acordeón» que termina colapsando las entradas a las ciudades.
No obstante, compensan esto con zonas de emisiones cero estrictas en 14 municipios desde inicios de 2025, donde los vehículos comerciales de combustión tienen los días contados.MÁS INFORMACIÓN noticia No ¿Qué esconde el Renault R-Space Lab? noticia No Cupra Tindaya protagoniza el primer test drive mental con hipnosis noticia Si El sector del alquiler de coches teme un colapso por la electrificación forzadaEn ciudades como Atenas o Milán, que suelen encabezar los rankings de congestión, la apuesta es la «movilidad como servicio» o MaaS. Ya no se trata solo de prohibir, sino de predecir. Están integrando algoritmos de IA en los centros de control de tráfico para ajustar los semáforos en tiempo real según la densidad detectada por cámaras y sensores de telemetría de los vehículos conectados.
El objetivo es reducir ese tiempo «muerto» en los cruces que, según informes recientes de 2025, supone hasta el 40% del retraso total en un trayecto urbano.












