La necesidad del silencio en un mundo ruidoso: Reflexiones sobre David Foster Wallace y la cultura actual

La necesidad del silencio en un mundo ruidoso: Reflexiones sobre David Foster Wallace y la cultura actual
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La necesidad del silencio en un mundo ruidoso: Reflexiones sobre David Foster Wallace y la cultura actual

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Un vídeo viral en Instagram muestra al escritor David Foster Wallace reflexionando sobre la lectura y su relación con el silencio. Wallace argumenta que leer requiere soledad y silencio, y que algunas personas inteligentes rehúyen la lectura no solo por aburrimiento, sino por el temor a enfrentarse a sí mismos en silencio.

Wallace extiende su análisis al ámbito público, lamentando la escasez de espacios tranquilos.

Señala que la omnipresencia de la música, a menudo de baja calidad, contribuye a una cultura hostil, donde la gente se muestra incapaz de concentrarse en actividades que demandan paciencia y esfuerzo intelectual, como leer, contemplar arte o escuchar música compleja.

Según Wallace, internet, con su flujo constante de información y su búsqueda de gratificación instantánea, alimenta una parte de nosotros que anhela estímulos constantes, descuidando la necesidad de silencio y contemplación.

La cultura como espectáculo y la búsqueda de silencio

Estas reflexiones de Wallace son aplicables al funcionamiento de la cultura actual, donde el ruido y el espectáculo se han convertido en estrategias de marketing.

Para generar interés, una obra debe generar un revuelo similar al de un espectáculo, participando en tendencias, creando controversia o destacando en festivales y ferias.

Sin embargo, la necesidad de silencio no ha desaparecido. Como señala Wallace, existe una parte de nosotros que anhela la pausa y la tranquilidad.

Quizás este anhelo explique el interés por obras como “El libro blanco. Alfabeto de silencios” de Vicente Luis Mora, un recorrido poético por el silencio que invita a explorar sus múltiples facetas, de manera similar a como Italo Calvino exploraba espacios insólitos en “Las ciudades invisibles”.

La obra de Mora se presenta como una rareza valiosa en la búsqueda de serenidad en un mundo ruidoso.