Homenaje a Nuria: Dos años después de su asesinato en una prisión catalana

Homenaje a Nuria: Dos años después de su asesinato en una prisión catalana
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Homenaje a Nuria: Dos años después de su asesinato en una prisión catalana

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Trabajadores de prisiones catalanas rindieron un emotivo homenaje a Nuria, la cocinera del centro penitenciario de Mas Enric, en el segundo aniversario de su asesinato a manos de un interno. La jornada de memoria y reivindicación tuvo su punto central en la prisión de Quatre Camins, en La Roca del Vallès.

Un minuto de silencio en todas las prisiones

Al mediodía, un minuto de silencio coordinado en todos los centros penitenciarios de Cataluña unió a los funcionarios para recordar a Nuria y exigir medidas que eviten futuras tragedias.

El dolor de la familia persiste

El acto, transmitido por streaming, contó con la participación de Pablo Martínez, sobrino de la víctima, quien expresó su agradecimiento y apoyo a los trabajadores. Con visible emoción, Martínez compartió el dolor que aún embarga a la familia: “Aún estamos rotos”.

La sencillez del homenaje contrastaba con la profundidad del dolor familiar. Martínez describió el impacto de la pérdida como “irreparable”, un sentimiento que impulsa su lucha por la justicia y la seguridad en el entorno laboral penitenciario.

Demandas de responsabilidad y prevención

Para la familia, la muerte de Nuria es irreversible, y buscan transformar la tragedia en un punto de inflexión.

No buscan venganza, sino responsabilidad y prevención, para que el nombre de Nuria quede asociado a un cambio real en el sistema.

El portavoz familiar reclamó “responsabilidad política” para seguir mejorando la seguridad en las prisiones. “Núria fue la primera y tenemos que garantizar entre todos que sea la última”, sentenció Martínez, subrayando la urgencia de proteger a los trabajadores penitenciarios.

Advertencia a los funcionarios

Durante el acto, Martínez se dirigió a los funcionarios, recordándoles que deben velar por su seguridad. La autoprotección y la exigencia de mejores condiciones son fundamentales mientras no lleguen las soluciones estructurales. Insistió en que un suceso así “destroza a la familia” y es imperativo evitar que más personas estén “expuestas” a perder la vida.

Aún queda mucho por hacer

Aunque reconoce que “se ha avanzado un poquito” en seguridad tras la muerte de Nuria, Martínez considera insuficientes las medidas adoptadas.

La familia y los trabajadores instan a no caer en la complacencia y a seguir trabajando para proteger los centros penitenciarios.

La seguridad para todos

Pablo Martínez extendió la reflexión sobre la seguridad para incluir a la población reclusa. Conectó el dolor de su familia con el de otras que han perdido a un ser querido en prisión, demandando mejoras para todos los que conviven en el sistema penitenciario. Señaló que la precariedad de la seguridad y la salud mental en las cárceles es un problema transversal que genera un sufrimiento que afecta a muchas familias.