
Pam Bondi: La Mano que Mece la Justicia de Donald Trump
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En el entorno de Donald Trump, algunos son inmutables, otros cambian psicológicamente. Pam Bondi, fiscal general de los Estados Unidos, pertenece a esta segunda categoría, asemejándose a un Mr. Hyde que acecha dentro de la bata del Dr. Jekyll.
De Fiscal Accidental a Defensora de Trump
Pamela Jo Bondi creció en Tampa, Florida, hija de profesores. Ella misma se considera una fiscal accidental. Estudió derecho en la universidad donde su padre enseñaba, quien la motivó a unirse al cuerpo de jóvenes fiscales. Bondi comenzó a ganar notoriedad al comentar juicios en la televisión local, llegando a CNN y Fox News.
Aunque inicialmente era liberal, Bondi no fue indiferente al ascenso de Jeb Bush en Florida. Según la periodista Ruth Marcos, sus amigos se preocuparon cuando Bondi se opuso al Obamacare y defendió las prohibiciones sobre el matrimonio homosexual y la adopción, argumentando que esto último causaría “un daño público significativo”.
Un congresista le recordó recientemente su postura en una audiencia sobre los documentos desclasificados del caso Epstein: “Usted es piadosa como el Dr. Jekyll con los suyos, en cambio se comporta como Mr. Hyde con las posiciones demócratas”.
Un Encuentro Decisivo con Trump
En 2006, Donald Trump la vio en televisión defendiéndole durante una disputa con la ciudad de Palm Beach por una bandera estadounidense en Mar-a-Lago. Trump la llamó para agradecerle. Según Bondi, “lo único que le importaba al presidente son los Estados Unidos”.
Durante la primera legislatura de Trump, él estaba desesperado por neutralizar la investigación sobre la participación rusa en las elecciones. “¿Dónde está mi Roy Cohn?”, preguntaba, refiriéndose a su histórico abogado. Pam Bondi ahora representa esa figura, alguien que adapta la justicia a las necesidades del presidente. En una entrevista, Bondi declaró: “Trabajo para defender la agenda de Donald Trump”.
Transformación del Departamento de Justicia
Bondi ha modificado el Departamento de Justicia, subordinando el estado de derecho a los deseos del presidente. Ha disuelto la Sección de Integridad Pública, encargada de perseguir la corrupción gubernamental. También ha transformado la División de Derechos Civiles, enfocándose en “poner fin al adoctrinamiento radical en la enseñanza primaria y secundaria”, “mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos” y “suprimir los prejuicios anticristianos”.
“Vamos a erradicar a todos los que desprecian al presidente Trump en el FBI y en el Departamento de Justicia”, afirmó Bondi. Su fiscal adjunta, Harmeet Dhillon, explicó que “el trabajo aquí consiste en hacer cumplir las leyes federales de derechos civiles, no la ideología *woke*”.
El Caso Epstein: Un Desafío Constante
El caso Epstein representa un desafío para Bondi. La base de MAGA se siente defraudada por la falta de transparencia en este caso, que fue un eje de la campaña electoral de Trump. Aunque Bondi desclasificó parte del material, persisten las sospechas de que se ocultan documentos y se duda de la veracidad del suicidio de Epstein.
Christopher Chivvis, del Fondo Carnegie para la Paz, señala que la política exterior de Trump se basa en la demostración de dominio, la creación de espectáculo y el control del ciclo de noticias. El caso Epstein es un contenido que Trump intenta gestionar cuando se vuelve peligroso para su imagen.
El Pasado de Bondi: Un Reflejo del Presente
En su pasado como fiscal en Tampa, Bondi no parecía tener ninguna pasión excepto salvar perros. En 2005, adoptó un san bernardo extraviado durante el huracán Katrina. Cuando un matrimonio mayor reclamó el perro, Bondi contrató a un abogado que los acusó de maltratadores. El caso se resolvió fuera de los tribunales, y Bondi obtuvo el derecho de visita, pero nunca lo ejerció. Luego, se compró otro perro.
Parece que Mr. Hyde, en su voracidad, vuelve a fagocitar al Dr. Jekyll.













