
UN HUMEDAL ÚNICO CERCA DE LA PUERTA DEL SOL: LA LUCHA VECINAL PARA QUE EL HORMIGÓN NO LLEGUE A LAS LAGUNAS DE AMBROZ
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Miguel Ángel García de la Concha descubrió las Lagunas de Ambroz durante el confinamiento de la pandemia en 2020. Un amigo le sugirió visitar este “humedal escondido” cerca de su barrio. Sorprendido por el entorno natural a solo 600 metros de su casa, inició una lucha ciudadana para protegerlo.
Junto a su mujer, Sara, su amigo Rafa y otros miembros de SEO Birdlife, investigaron la historia de estos terrenos de casi 700 hectáreas, ubicados junto a la M-40, en el distrito de San Blas-Canillejas. Descubrieron que allí había funcionado una mina a cielo abierto de sepiolita, cerrada en 2007. La emergencia de agua subterránea creó unas balsas que, con el tiempo, se convirtieron en un humedal, un “auténtico hotspot de biodiversidad en Madrid”, según Eva Hernández, de SEO/BirdLife.
Las Lagunas de Ambroz, a 20 minutos en metro de la Puerta del Sol, están formadas por tres lagunas. Este refugio natural es vital para mejorar la calidad del aire en una zona con escasez de áreas verdes. Yago Martínez, de Ecologistas en Acción, subraya la importancia de proteger este humedal como infraestructura clave para la salud y el bienestar en el este y sur de Madrid.
La lucha ciudadana por la conservación
Ante el valor ecosistémico del hallazgo, los vecinos se organizaron para salvar las Lagunas de Ambroz. Crearon un grupo de trabajo conformado por organizaciones de conservación, asociaciones vecinales y la FRAVM. Lograron que el Ayuntamiento de Madrid creara una comisión para analizar el futuro de las lagunas.
Un proyecto de ciencia ciudadana reveló la biodiversidad del humedal: 1.080 especies de invertebrados, 156 de aves, 13 de mamíferos, 449 taxones de flora, 11 especies de herpetofauna y 55 de hongos. El 41% de las especies identificadas están en el Libro Rojo de Aves de España, y el 20% de las poblaciones están amenazadas.
El humedal alberga especies de plantas que han desaparecido de la Comunidad de Madrid, al no haber sido alterado por la agricultura y la ganadería industrial. “Estas lagunas son una oportunidad histórica para integrar naturaleza, biodiversidad y salud pública en el corazón de Madrid”, destaca Hernández.
Amenazas al ecosistema
El colectivo ciudadano lucha por crear un espacio natural de uso público, una “Casa de Campo del Este”, que incluya las lagunas en el catálogo de embalses y humedales de la Comunidad de Madrid y forjar un “corredor ecológico” que las conecte con el Parque Regional del Sureste.
En 2025, la empresa minera presentó un plan de restauración que contempla rellenar los huecos dejados por la explotación, sin considerar el nuevo ecosistema creado. Ecologistas en Acción denuncia que este plan amenaza la biodiversidad, en lugar de potenciarla.
Además, el ayuntamiento dio el primer paso para construir un nuevo barrio con 18.000 viviendas cerca de las Lagunas de Ambroz. El humedal se reduciría de 700 a 130 hectáreas, integrado en un futuro bosque metropolitano. Aunque el delegado de Urbanismo aseguró que el proyecto contempla la “protección máxima” para las lagunas, los vecinos temen que el hormigón sea incompatible con la conservación del ecosistema.
Los vecinos resaltan la paradoja de que un espacio renaturalizado de forma espontánea, necesario para contrarrestar la crisis climática y de biodiversidad, esté amenazado por la construcción en una ciudad con exceso de cemento.













