
La extrema derecha francesa pone a prueba su estrategia de poder en las elecciones municipales
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La extrema derecha en Francia se prepara para un importante test electoral en las próximas elecciones municipales, buscando consolidar su presencia a nivel local como parte de su estrategia para alcanzar el poder a nivel nacional. El partido Agrupación Nacional (RN), liderado por Jordan Bardella, tiene como objetivo conquistar alcaldías en varias ciudades clave, incluyendo Marsella y Toulon. Paralelamente, sus aliados de la Unión de las Derechas por la República aspiran a gobernar en Niza.
Estos comicios representan una oportunidad para evaluar la efectividad de la estrategia de normalización impulsada por Marine Le Pen, quien busca transformar la imagen del partido y superar el aislamiento político que históricamente ha enfrentado. Le Pen, actualmente a la espera de una decisión judicial sobre su posible inhabilitación, considera crucial la implantación local para alcanzar la victoria nacional.
Un cambio de enfoque estratégico
Este enfoque contrasta con la visión de su padre, Jean-Marie Le Pen, para quien la elección presidencial era el único objetivo relevante. Marine Le Pen, en cambio, considera que la presencia en alcaldías y parlamentos es fundamental para construir una base sólida y alcanzar el poder a nivel nacional. “Él pensaba que la victoria solo se consigue ganando la elección suprema, es decir, la presidencial. Yo tengo una visión radicalmente diferente: es la implantación local la que determina la victoria nacional”, declaró Le Pen en 2018.
Superando obstáculos
En el pasado, los esfuerzos de Le Pen se vieron obstaculizados por el sistema electoral francés, que favorece la formación de alianzas contra la extrema derecha. Además, el partido ha tenido dificultades para encontrar candidatos que se ajusten a su estrategia de normalización y que no tengan un historial de comentarios racistas o antisemitas.
Sin embargo, el crecimiento electoral constante de RN en los últimos años le ha permitido superar estas barreras. El partido ha aumentado significativamente su representación en la Asamblea Nacional, convirtiéndose en la fuerza política con mayor número de escaños.
El desafío de recuperar Toulon
Uno de los objetivos principales de RN en estas elecciones municipales es recuperar Toulon, una ciudad simbólica para el partido. En 1995, Jean-Marie Le Chevallier se convirtió en el primer alcalde de extrema derecha en una gran ciudad francesa, pero su gestión estuvo marcada por escándalos y problemas financieros, lo que dificultó la expansión del partido en otras ciudades importantes.
En 2020, Louis Alliot, vicepresidente del partido y expareja de Marine Le Pen, logró la alcaldía de Perpignan, una victoria que RN presenta como un ejemplo de su capacidad de gestión. Alliot se ha enfocado en evitar escándalos, aunque ha sido criticado por la oposición por su inmovilismo.
Ciudades como escaparate
A pesar de que la gestión de algunos ayuntamientos gobernados por la extrema derecha ha sido objeto de críticas y acusaciones de corrupción, los candidatos de RN en Toulon, Nimes y Marsella afirman que el partido está preparado para gobernar ciudades importantes y presentan a Perpignan como un ejemplo de su capacidad de gestión.
En Toulon, la diputada Laure Lavalette busca distanciarse de la experiencia de Le Chevallier y encarna la estrategia de normalización del partido, con un discurso moderado y una presencia activa en redes sociales. En esta campaña, los temas locales, como el poder adquisitivo, los servicios y la seguridad, han eclipsado a los temas nacionales, como la inmigración.
En Marsella, el candidato lepenista Franck Allisio espera atraer los votos de la derecha tradicional y arrebatar la alcaldía al socialista Benoît Payan, quien encabeza una lista de unión de izquierdas. Sin embargo, la falta de unidad de la izquierda en la primera vuelta podría favorecer a Allisio.
En Niza, el aliado de RN, Éric Ciotti, se enfrenta a una dura batalla política con su antiguo mentor, Christian Estrosi. La campaña en esta ciudad de la Costa Azul ha estado marcada por acusaciones y ataques personales.
Un trampolín hacia el Senado
Además de las elecciones municipales, RN tiene otro objetivo importante en mente: las elecciones al Senado del próximo septiembre. En Francia, los senadores son elegidos por un colegio electoral compuesto principalmente por representantes locales, lo que vincula directamente las elecciones municipales con las elecciones al Senado.
La estrategia de RN consiste en apoyar a candidatos o listas conservadoras no afiliados a ningún partido o que se presentan por micropartidos aliados. De esta manera, el partido busca obtener el apoyo de los grandes electores y robar votos a la derecha tradicional.
Las elecciones municipales serán una prueba crucial para evaluar el éxito de esta estrategia y la posibilidad de lograr una “unión de las derechas”, lo que podría eliminar cualquier cordón sanitario contra RN. La estrategia de la derecha tradicional, liderada por Bruno Retailleau, y la campaña de demonización de Francia Insumisa también serán factores importantes en el resultado de estas elecciones.













