
NUEVO TITULO: Peligroso reto viral: jóvenes comen plástico por popularidad en redes sociales
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Un nuevo y peligroso reto ha surgido en las redes sociales: comer plástico. El desafío consiste en masticar alimentos envueltos en papel film transparente, poniendo en riesgo la salud de quienes lo practican.
La búsqueda de popularidad y el sentido de pertenencia
Julen Linazasoro, experto en educación digital, explica que estos retos virales se basan en la búsqueda de popularidad y la necesidad de pertenecer a un grupo. Al replicar estas acciones, los jóvenes buscan ganar visibilidad y aceptación en el mundo digital.
Linazasoro señala que la adolescencia, con su característica falta de percepción del riesgo, sentimiento de invencibilidad y falta de control de impulsos, es un factor clave en la difusión de estos retos peligrosos. Estas características, combinadas con el entorno digital, pueden generar situaciones de riesgo como la ingesta de plástico.
La responsabilidad de las plataformas
El experto también destaca la responsabilidad de las plataformas de redes sociales.
Los algoritmos, diseñados para generar adicción, a menudo priorizan contenidos peligrosos o controvertidos, exponiendo a los adolescentes a este tipo de retos. Aunque las compañías retiran los vídeos tras las denuncias, lo hacen después de que sus algoritmos ya hayan promovido su difusión entre los jóvenes.
¿Qué pueden hacer las familias?
Ante esta situación, muchas familias se sienten impotentes. Sin embargo, Linazasoro defiende que sí se pueden tomar medidas. Propone un equilibrio entre la prohibición y la educación, argumentando que no se puede enseñar a utilizar bien una herramienta tan adictiva como las redes sociales.
En cambio, es fundamental educar a los jóvenes para prevenir los riesgos.
Linazasoro recomienda a las familias que, si permiten el uso de estas plataformas, respeten la edad legal y establezcan condiciones claras: limitar el tiempo de uso, designar lugares específicos para ello y supervisar su uso junto a los adultos.
Además, sugiere explorar alternativas, como teléfonos sin redes sociales o recuperar la costumbre de interactuar en persona, fomentando así un entorno más seguro y saludable para los jóvenes.












