
ADIÓS A JÜRGEN HABERMAS, PENSADOR CLAVE DEL SIGLO XX
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Jürgen Habermas, figura central de la filosofía y las ciencias sociales, falleció la semana pasada dejando un legado imborrable en el pensamiento contemporáneo. Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2003, su obra influyó decisivamente en la comprensión de la democracia, la comunicación y la identidad en el mundo moderno.
Habermas cursó estudios de filosofía, historia, psicología, literatura alemana y economía en diversas universidades, obteniendo su doctorado en Filosofía en 1954. Su trayectoria académica lo vinculó estrechamente con la Escuela de Frankfurt, donde colaboró con figuras como Theodor W. Adorno en el Institut für Sozialforschung (Instituto de Investigaciones Sociales).
PATRIOTISMO CONSTITUCIONAL
Su análisis de la sociedad alemana post-nazi lo llevó a proponer el concepto de «patriotismo constitucional».
Ante la dificultad de definir una identidad nacional tras la tragedia del nazismo, Habermas planteó que el patriotismo alemán debía basarse en la adhesión a la Constitución de 1949, que recogía las aspiraciones liberales que no habían logrado imponerse en el siglo XIX ni durante la República de Weimar.
CRÍTICA A MARX Y ÉTICA DISCURSIVA
Habermas formuló críticas a Karl Marx, argumentando que este último otorgaba demasiada importancia a la técnica y al trabajo, descuidando la interacción y el lenguaje como aspectos fundamentales de la praxis humana. Para Habermas, el cambio social debía producirse a través del entendimiento entre los sujetos, en el ámbito de lo simbólico y la comunicación.
La ética discursiva de Habermas cobra especial relevancia en la actualidad. En su visión, la democracia, la esfera pública y la racionalidad comunicativa son elementos interdependientes. Socavar uno de ellos pone en riesgo el conjunto.
La comprensión mutua es esencial para lograr una transformación social.
COMPROMISO EUROPEO Y CRÍTICA A MERKEL
Comprometido con el proyecto europeo, Habermas fue un crítico de las políticas de Angela Merkel. Señaló la falta de legitimidad de los programas de rescate aprobados en la UE sin la participación ciudadana, advirtiendo que esto alimentaría el auge de los nacionalismos y populismos. Sus palabras, lamentablemente, se han confirmado con el tiempo.













