
Parón al hotel cápsula en Lavapiés: Cultura investiga posible casa señorial del siglo XVII
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid ha ordenado la suspensión de las obras de construcción de un hotel cápsula en la calle Cabestreros, en el barrio de Lavapiés, mientras investiga el valor patrimonial de los edificios existentes, que podrían corresponder a una casa señorial del siglo XVII.
El proyecto urbanístico, que contempla la construcción de un hostal con 260 habitaciones tipo cápsula en los números 1 y 3 de la calle Cabestreros, había generado preocupación entre asociaciones y particulares por la posible pérdida de patrimonio histórico que supondría el derribo de los inmuebles.
Alarma patrimonial y paralización de las obras
El PSOE en el Ayuntamiento de Madrid solicitó de urgencia que se valorara la protección de los edificios y denunció los hechos ante la Fiscalía. Tras recibir el escrito del PSOE, el consistorio se dirigió a la Comunidad de Madrid, que ordenó la detención de la obra.
Sin embargo, el 14 de enero, los obreros comenzaron a desmontar el tejado de uno de los edificios, a pesar de que el alcalde había reclamado la paralización. Los vecinos alertaron de la situación y finalmente el Ayuntamiento notificó la suspensión in situ.
Posible origen en el siglo XVII
El concejal Antonio Giraldo, quien se implicó personalmente en la defensa del edificio, cree que su existencia podría remontarse al menos a 1656, ya que aparece en el plano de Pedro de Teixeira. La Comunidad de Madrid ha indicado que los edificios podrían corresponderse con casas señoriales del Siglo XVII y, en ese caso, serían considerados Bien de Interés Patrimonial.
La decisión de la Comunidad de Madrid de encargar un estudio en profundidad ha sido bien recibida por el concejal del PSOE, quien espera que se pueda encontrar una solución que permita mantener parte del volumen del inmueble y modificar el proyecto inicial.
Giraldo ha recordado el caso de las Cocheras de Cuatro Caminos, que fueron demolidas a pesar de las advertencias sobre su valor patrimonial, y ha lamentado que el patrimonio solo interese cuando es rentable económicamente. “Demoler debería ser algo excepcional, como marca la ley”, ha concluido.













