
Nuevo revés para los empresarios de playa: reforma de la Ley de Costas sin diálogo
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El sector de los empresarios de playa se enfrenta a un inicio de temporada complicado, marcado por los daños causados por los temporales y la reciente reforma del reglamento de la Ley de Costas impulsada por el Gobierno, una medida que ha generado malestar por la falta de consulta con los afectados.
Francisco Trujillo, presidente de la asociación de chiringuitos y empresarios de playas de la Costa Tropical, lamenta la constante incertidumbre que vive el sector. Según Trujillo, el Ejecutivo ha aprovechado una directriz europea para modificar el reglamento, introduciendo cambios que impactan directamente en su actividad.
Falta de diálogo y medidas controvertidas
La principal crítica del sector es la ausencia de diálogo por parte del Gobierno, considerando que representan a más del 95% de los empresarios de playa en España.
Trujillo denuncia que el ministerio no ha mostrado interés en conocer la situación real de las playas y las necesidades del sector.
Uno de los puntos más polémicos de la reforma es la prohibición de construir sótanos en los establecimientos, espacios utilizados habitualmente como almacén. Los empresarios no comprenden el impacto medioambiental de esta medida y advierten que podría obligar a demoler chiringuitos con sótanos para reconstruirlos sin ellos.
Para Trujillo, esta medida es desproporcionada y considera que su participación habría permitido adaptar la norma a la realidad del sector.
Retrasos en la reparación de los daños por temporales
A la incertidumbre normativa se suma el estado de la costa, ya que las reparaciones por los temporales no se esperan hasta después de Semana Santa. Trujillo critica la falta de previsión del ministerio, señalando que esta situación obliga a los ayuntamientos a asumir la responsabilidad, a pesar de no contar siempre con los recursos necesarios.
A pesar de las dificultades, se espera que las playas de la costa de Granada estén en condiciones aceptables gracias al trabajo de los consistorios.
Sin embargo, persiste el temor de que la falta de previsión del ministerio derive en la imagen de camiones trabajando en la playa en plena temporada turística.












