Pilar Cobo: "Los audífonos no es ponerlos, me pagas y te vas, hay que acompañar"

Pilar Cobo: "Los audífonos no es ponerlos, me pagas y te vas, hay que acompañar"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Pilar Cobo: "Los audífonos no es ponerlos, me pagas y te vas, hay que acompañar"

La audióloga Pilar Cobo ha inaugurado su propio centro auditivo en Vitoria-Gasteiz tras 30 años de trayectoria en el sector. Ubicado en la calle Sancho el Sabio, cuenta a COPE Euskadi cómo este proyecto personal nace de su deseo de trabajar “a mi manera”, lejos de los protocolos y limitaciones de las grandes empresas, para ofrecer un cuidado cercano y responsable. “Quiero que la gente no piense en una marca de audífonos como tal, sino en que yo soy la responsable, te voy a atender y te voy a acompañar en todo”, afirma Cobo.

Uno de los pilares del centro es dar prioridad a la prevención y a la protección. Cobo, que también es usuaria de audífonos desde hace 20 años, insiste en la importancia de las revisiones anuales para evitar problemas mayores.

“Una revisión auditiva no duele, son cinco minutos”, señala, y puede detectar desde un tapón de cera hasta una infección. Además, busca concienciar a los más jóvenes sobre el peligro de la exposición continua a música con auriculares a volúmenes muy elevados.

El centro ofrece una amplia gama de protectores de oído con y sin filtros, adaptados a diferentes necesidades y presupuestos. “Hay un montón de protectores, desde estándar que cuestan 20 euros hasta soluciones a medida para dormir, nadar, conciertos, concentrarse o para la industria”, explica. Estos dispositivos permiten mitigar el ruido ambiental sin aislar al usuario por completo, una herramienta clave para cuidar la audición a largo plazo.

Pilar Cobo subraya que su enfoque se distancia de la simple venta de un producto.

“Los audífonos no es ponerlos, me pagas y te vas, es hay que acompañar”, destaca. Este proceso implica ayudar a la persona a asimilar su pérdida de audición y a superar ideas preconcebidas sobre los audífonos, como que “me hacen mayor” o que “son feos y antiestéticos”. Cobo defiende que la tecnología ha evolucionado mucho y que el acompañamiento es fundamental para que el cerebro se adapte a la nueva audición.

La audióloga critica el intrusismo profesional en el sector y lo compara con otras áreas de la salud. “Si vas a una farmacia, hay un titular.

Si vas a una óptica, hay una persona titulada. Pero los audífonos los puede poner cualquiera”, lamenta. Esta falta de regulación, asegura, es la causa de muchas malas experiencias, como ruidos o pitidos. “Si está bien ajustado, no hay problema.

Yo soy la primera que los lleva y sé cómo tengo que ajustar para quitar el eco”, añade.

Según estudios europeos, una persona puede tardar entre 5 y 8 años en decidirse a usar audífonos desde que detecta los primeros síntomas. Este retraso agrava el problema y dificulta la adaptación posterior. Además, la pérdida de audición no tratada tiene graves consecuencias, como el aislamiento social y el deterioro cognitivo, y la propia OMS la relaciona con un mayor riesgo de Párkinson o Alzheimer.

Cobo también desmitifica la idea de que la pérdida auditiva es algo inevitable y exclusivo de la edad. Explica que, si bien existe un desgaste natural, factores como la genética, la medicación y, sobre todo, la exposición al ruido constante en las ciudades aceleran el proceso.

“Estamos constantemente rodeados las veinticuatro horas del día por ruido”, advierte, desde el tráfico hasta la música en el ocio.

El objetivo final, recalca la especialista, es mejorar la calidad de vida a cualquier edad. Para ello, ofrece revisiones gratuitas e insiste en la importancia de una adaptación totalmente personalizada. “Hay que elegir para cada persona, dependiendo de todas sus características, el audífono que mejor le conviene”, concluye, teniendo en cuenta no solo la pérdida auditiva, sino también la forma del oído y el estilo de vida del paciente.