
La UE descarta enviar fragatas al estrecho de Ormuz y apuesta por la diplomacia
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Los ministros de Exteriores de la Unión Europea, reunidos en Bruselas, han rechazado la opción de desplegar fragatas para intentar reabrir el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán. En cambio, han subrayado la necesidad de garantizar el tránsito de barcos en esta vía marítima, crucial para el transporte mundial de petróleo y gas.
Prudencia y vía diplomática
Previo al Consejo de Asuntos Exteriores (CAE), los ministros han manifestado su escepticismo sobre la viabilidad de enviar buques europeos para forzar la reapertura del estrecho. En su lugar, abogan por la prudencia y la vía diplomática, mostrando reservas ante la posibilidad de extender el mandato de la misión naval europea ‘Aspides’ al estrecho de Ormuz.
Esta postura se produce después de que la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, propusiera modificar la operación naval ‘Aspides’ – originalmente destinada a proteger el transporte marítimo en el mar Rojo de los ataques hutíes – o incluso establecer una operación coordinada por las Naciones Unidas para mantener abierto el estrecho de Ormuz.
Kallas reconoció que no será “fácil” lograrlo, pero insistió en la necesidad de encontrar “la forma más rápida de garantizar” la apertura del estrecho de Ormuz, explorando opciones como una iniciativa en el marco de la ONU similar a la establecida para el transporte de cereales en el Mar Negro tras la invasión rusa de Ucrania.
Posturas divergentes entre los estados miembro
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, se opuso firmemente a modificar la operación ‘Aspides’ para que opere en el estrecho de Ormuz, argumentando que ya tiene “el mandato correcto” y está “cumpliendo perfectamente sus funciones en este momento”. Además, defendió que “no hay que hacer nada que añada todavía más tensión” en la región, abogando por la diplomacia como solución, ya que “la solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad, ni prosperidad económica”.
En la misma línea, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, consideró que la operación ‘Aspides’ no puede ampliarse al estrecho de Ormuz, argumentando que es una misión “antipiratería” y que el bloqueo de Irán es una situación “diferente”.
Tajani abogó por un esfuerzo diplomático adicional para garantizar la libertad de navegación en Ormuz.
El jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, destacó el “escepticismo” de su Gobierno con respecto a la propuesta de modificar el mandato de ‘Aspides’, proponiendo esperar a que Estados Unidos e Israel expliquen “cuáles son sus objetivos militares en Irán”.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Países Bajos, Tom Berendsen, señaló que no cree que enviar “algunos barcos” resuelva la situación en el estrecho de Ormuz, que calificó como “muy sensible” debido a la capacidad de Irán de desplegar minas navales o drones submarinos. Berendsen subrayó la importancia de actuar con prudencia ante el alto riesgo de escalada.
El ministro griego, Georgios Gerapetritis, indicó que Grecia no tiene intención de “involucrarse en la guerra” y que la operación ‘Aspides’ “ya está operando en la región más amplia” del mar Rojo. No obstante, expresó su preocupación por la situación y abogó por la libre circulación de todos los buques en la región, instando a Irán a respetar las normas del derecho internacional del mar.
El rol de la OTAN en el conflicto
También hubo opiniones encontradas sobre el papel de la OTAN, tras la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que la Alianza enfrenta “muy mal futuro” si no ayuda a Washington a recuperar el tránsito en el paso marítimo bloqueado por Irán.
Kaja Kallas, Alta Representante de la UE, considera que el estrecho de Ormuz “queda fuera del área de actuación” de la OTAN, ya que no “hay países de la OTAN” en la región. El ministro alemán también se mostró escéptico sobre la posibilidad de que la Alianza tome una decisión al respecto.
En contraste, el ministro de Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, señaló que si hay una solicitud formal de Estados Unidos, examinarán la propuesta “con mucho cuidado”.













