
NUEVA GIRA DE ROSALÍA INICIA EN LYON CON GRAN ÉXITO
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La esperada gira de Rosalía, bautizada “Lux Tour”, arrancó con fuerza en Lyon, Francia, marcando un hito en la carrera de la artista española. Este tour se perfila como el más ambicioso de un artista español desde Julio Iglesias, generando una enorme expectación a nivel internacional.
El concierto, que comenzó con un retraso de media hora, se presentó como un espectáculo teatral. Rosalía emergió de una gran caja ataviada con un tutú rosa, evocando una imagen similar a la de la presidenta Ayuso, según algunos comentarios. Su voz cristalina y la cuidada producción sonora cautivaron al público desde el primer instante.
La orquesta Heritage, aunque más reducida que la utilizada en la grabación del disco, se ubicó en el centro de la pista, mientras que subtítulos en francés proyectaban las letras de las canciones.
Cuatro actos y un intermedio
Rosalía estructuró el concierto en cuatro actos, intercalados por un “intermezzo” en la mitad del tercero. El espectáculo se inició con “Sexo, violencia y llantas”, tema que abre su nuevo disco “Lux”, seguido de “Reliquia”, “Porcelana”, “Divinize” y “Mio Cristo piange diamante”. Durante esta última, Rosalía se despojó del tutú y se cubrió con un velo blanco, ofreciendo una interpretación en solitario.
A pesar de su escasa movilidad en las primeras canciones, la artista llenó el escenario con una presencia magnética, recordando a figuras como Madonna o Michael Jackson. La fusión de pop, música espiritual y la potencia de su voz generaron una atmósfera única.
Tras un breve intermedio con vídeos humorísticos, Rosalía regresó con un cambio de vestuario y una escenografía renovada.
Éxitos de Motomami y nuevas propuestas
El segundo acto se abrió con “Berghain”, también de “Lux”, dando paso a los grandes éxitos de “Motomami”: “Saoko”, “La fama” y “La combi Versace”. Los arreglos orquestales demostraron una gran inteligencia y formación musical. El acto concluyó con “De madrugá”, de “Lux”. En esta sección, Rosalía se mostró más cercana y sensual, conectando con el público de manera más carnal.
La emoción y el cálculo perfeccionista se entrelazaron en la actuación de Rosalía, quien mantuvo un control absoluto sobre cada detalle.
El tercer acto se inició con “El redentor”, de su álbum debut “Los Ángeles”, seguido de una versión de “Can’t take my eyes off you” de Frankie Valli, que resultó ser el momento menos destacado del concierto. Sin embargo, temas como “La perla”, “Sauvignon blanc” y “La yugular” reafirmaron el talento de la artista. “Dios es un stalker” y “La rumba del perdón”, interpretada junto a la orquesta en el centro del público, fueron momentos memorables. “Cuuuute” recuperó los sonidos electrónicos de la gira de “Motomami”.
Cierre con broche de oro
El cuarto y último acto comenzó con “La noche de anoche”, colaboración con Bad Bunny.
El cierre incluyó canciones como “Bizcochito”, “Despechá”, “Novia robot”, “Focu’ranni” y “Magnolias”, ofrecida como bis.
El público, compuesto por franceses y españoles, entre otras nacionalidades, disfrutó de un concierto de hora y media lleno de registros variados y ejecutados con maestría. La singularidad artística de Rosalía, según algunos críticos, es un fenómeno poco común en la escena musical actual.
Tras su exitoso debut en Lyon, el “Lux Tour” continuará su recorrido por París, Madrid, Barcelona y San Juan de Puerto Rico, prometiendo ser un acontecimiento musical inolvidable.












