
Osuna: Un Viaje a Través de la Historia en la Antigua Urso Romana
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La provincia de Sevilla alberga un enclave arqueológico de excepcional valor: Osuna, la antigua Urso romana. Este territorio singular conserva más de dos mil años de historia, desde vestigios prerromanos hasta las impresionantes canteras monumentales del Coto Las Canteras.
Un Mosaico de Civilizaciones a Cielo Abierto
A diferencia de otros yacimientos donde las civilizaciones se estratifican en profundas capas, en Osuna la historia se despliega a lo largo y ancho del territorio. Un recorrido por sus colinas y llanuras permite explorar más de dos milenios de pasado, casi sin necesidad de excavación, desde las huellas de los turdetanos hasta la imponente ciudad romana de Urso.
La ocupación humana de esta zona se remonta a los turdetanos, uno de los pueblos íberos más avanzados del valle del Guadalquivir. Su estratégica ubicación facilitó el desarrollo de rutas comerciales y el contacto cultural con diversas comunidades mediterráneas.
Con la expansión del dominio romano sobre Hispania, el asentamiento evolucionó hasta convertirse en una ciudad organizada según los modelos urbanísticos romanos.
Colonia Genetiva Iulia Urbanorum: Auge y Legado Romano
Bajo el nombre de Colonia Genetiva Iulia Urbanorum, Urso alcanzó su máximo esplendor durante el final de la República romana.
Su fundación se vinculó a Julio César tras su victoria en la guerra civil contra Pompeyo, convirtiéndose en un centro administrativo y económico de gran importancia regional.
Uno de los testimonios más valiosos de aquella época es la llamada Lex Ursonensis, un conjunto de leyes municipales grabadas en tablas de bronce. Este documento detalla la organización política de la colonia, los cargos públicos y las normas que regían la vida cívica, proporcionando a los historiadores una valiosa información sobre el funcionamiento de la administración local romana.
Las excavaciones arqueológicas han revelado restos del trazado urbano de la antigua ciudad. Calles organizadas mediante cardos y decumanos articulaban barrios residenciales, edificios públicos y espacios comerciales. Entre los hallazgos destacan estructuras de un foro, unas termas y una basílica, reflejo del dinamismo político y social de la colonia romana.
Fuera del núcleo urbano se descubrió una extensa necrópolis utilizada durante siglos.
Las tumbas documentadas revelan diversos ritos funerarios y ajuares compuestos por cerámicas, joyas y piezas de vidrio, demostrando la continuidad de la ocupación del lugar desde épocas ibéricas hasta el dominio romano.
El Coto Las Canteras: Un Escenario Monumental con Ecos de Petra
Otro elemento fundamental del paisaje histórico de Osuna son sus canteras de piedra caliza. Desde la Antigüedad, proporcionaron material para la construcción de murallas, templos y viviendas. Los cortes visibles en la roca permiten observar las técnicas empleadas por los canteros para extraer grandes bloques destinados a la construcción monumental. Durante la Edad Media y la Edad Moderna, estas explotaciones continuaron activas, suministrando piedra para la construcción de iglesias, conventos y palacios de la localidad.
La singularidad arqueológica de Osuna reside en su carácter de yacimiento horizontal.
En lugar de acumular capas superpuestas de ocupación, las distintas culturas ampliaron el espacio urbano adaptando construcciones previas. Este fenómeno facilita comprender cómo turdetanos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos reutilizaron estructuras y caminos a lo largo del tiempo.
Uno de los lugares más sorprendentes vinculados a esta tradición extractiva es el Coto Las Canteras. Este enorme espacio excavado en la roca se ha transformado con el paso del tiempo en un escenario cultural al aire libre. Conciertos, exposiciones y representaciones aprovechan la acústica natural de este enclave tan impresionante y monumental.
Además de su valor paisajístico, el recinto alberga relieves y esculturas talladas por el artista Francisco Valdivia Gómez.
Sus figuras, inspiradas en motivos íberos, evocan animales simbólicos y antiguas ceremonias.
La monumentalidad del conjunto y el tono rojizo de la piedra han llevado a muchos visitantes a compararlo con la ciudad nabatea de Petra, en Jordania, aunque su origen es plenamente andaluz y contemporáneo, y sigue despertando un interés histórico constante.













