
Grave situación de exclusión social en Cádiz revelada por el Informe FOESSA
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La provincia de Cádiz se enfrenta a una grave situación de exclusión social, impulsada principalmente por la inestabilidad laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y el deterioro de las condiciones de salud. Así lo pone de manifiesto el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía, presentado por Cáritas Diocesana de Cádiz, Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez y la Fundación FOESSA.
El informe, resultado de una exhaustiva investigación, revela un panorama en el que las desigualdades sociales se han afianzado, provocando la cronificación de la exclusión y la pobreza. “No fallan las personas, falla el sistema”, ha sentenciado Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación Foessa, rechazando las explicaciones que culpan a la inactividad individual.
La vivienda: principal motor de exclusión
El acceso a la vivienda se ha convertido en el principal factor de exclusión en Cádiz. El informe revela que más de 140.000 personas en la provincia caen en situación de pobreza severa después de cubrir los gastos de vivienda.
Este sobreesfuerzo se debe al aumento desproporcionado de los precios, con un incremento del 25% en el precio del alquiler entre 2018 y 2023, sin una correlación con la evolución salarial.
El coordinador del estudio califica el acceso a la vivienda como un “derecho fake”, asegurando que mientras no haya políticas estables que lo garanticen, la recuperación económica no se traducirá en integración social.
Fragilidad laboral: un problema estructural
La precariedad del mercado laboral es el segundo gran factor de exclusión. Aunque la tasa de desempleo ha mejorado, sigue siendo estructuralmente alta, situándose en un 18% en 2025, superando los niveles previos a la crisis de 2008. Además, la inestabilidad laboral afecta a unos 120.000 hogares, donde el principal sustentador sufre esta condición.
Esta situación, caracterizada por la temporalidad y la parcialidad no deseada, implica que el empleo ya no es suficiente para evitar la vulnerabilidad. Según el informe, un 14% de las personas empleadas en la provincia se encuentran en situación de exclusión.
Salud: un reflejo de la desigualdad
La salud se ha convertido en “uno de los espejos más claros de la desigualdad social”.
El informe revela que cerca de 200.000 personas en la provincia han tenido que renunciar a tratamientos médicos, dietas o medicamentos por falta de recursos. Esta situación agudiza la desigualdad y favorece un sistema sanitario de doble velocidad, donde la capacidad económica marca la diferencia.
Debilitamiento de las redes de apoyo
El informe también advierte sobre el debilitamiento de las redes de apoyo social, un factor que acelera la exclusión. El aislamiento afecta ya al 16% de la población andaluza, pero esta cifra se incrementa en los hogares más vulnerables. “Quienes más necesitan apoyo son quienes menos lo tienen”, señala el informe.
Llamamiento a un nuevo pacto social
Ante este “modelo social claramente agotado”, Cáritas y la Fundación FOESSA insisten en la necesidad de un nuevo pacto social que priorice la vivienda, la salud y el empleo digno como pilares para construir un proyecto compartido basado en la justicia y la responsabilidad común.













