
Nuevas formas de disfrutar los garbanzos: Tres recetas sencillas y deliciosas
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A menudo se asocian las legumbres con platos complejos y de cocción prolongada. Sin embargo, los garbanzos son un recurso culinario versátil y práctico, una excelente fuente de proteína vegetal, fibra y minerales que puede transformarse en una comida completa con facilidad.
Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), los garbanzos favorecen el tránsito intestinal y generan sensación de saciedad. Su perfil nutricional es completo, destacando su contenido de hierro, magnesio, potasio y fósforo, además de ser una fuente importante de folatos y vitaminas E y niacina.
La versatilidad de los garbanzos es notable. Disponibles todo el año, combinan bien con diversos ingredientes, desde verduras frescas hasta proteínas como el atún, permitiendo crear platos nutritivos en minutos. Incorporarlos a la dieta diaria es una forma sencilla de cuidar el sistema nervioso y asegurar un buen aporte de energía. A continuación, te presentamos tres propuestas que demuestran que comer sano puede ser sabroso y fácil.
Garbanzos con espinacas
Esta receta, un clásico de la gastronomía, combina la legumbre con la ligereza de la verdura, resultando en un plato reconfortante y lleno de sabor. Con garbanzos ya cocidos y espinacas congeladas, puedes disfrutar de una comida tradicional y nutritiva en poco tiempo.
Ingredientes (para cuatro personas):
- 500 gramos de garbanzos cocidos
- 400 gramos de espinaca congelada
- Un par de dientes de ajo
- Una rebanada de pan de hogaza
- 5 gramos de comino molido
- 5 gramos de cilantro molido
- 5 gramos de pimentón dulce
- Una pizca de pimienta blanca molida
- 60 gramos de salsa de tomate
- 30 gramos de vinagre de manzana
- 100 mililitros de agua
- 100 gramos de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Preparación:
- Cocina las espinacas congeladas en una cazuela a fuego medio durante unos 10 minutos, asegurándote de que no se queden sin líquido. Una vez tiernas, escúrrelas y pícalas finamente.
- Calienta el aceite en una sartén y fríe los dientes de ajo pelados hasta que estén dorados. Pásalos al vaso de una batidora y, en ese mismo aceite, dora la rebanada de pan por ambos lados.
- Incorpora el pan frito al vaso junto con el comino, el cilantro, el pimentón, la pimienta blanca, la salsa de tomate, sal, el vinagre, el agua y la mitad del aceite de la sartén. Tritura hasta obtener una mezcla uniforme.
- En una cazuela grande, vierte el aceite restante de freír el ajo y el pan, y saltea las espinacas picadas durante un par de minutos.
- Añade la mezcla triturada y cocina todo junto dos minutos más para integrar los sabores. Finalmente, agrega los garbanzos cocidos y saltea durante cinco minutos. Rectifica de sal antes de servir caliente.
Garbanzos con curry y yogur
Si buscas una receta sorprendente por su sabor y sencillez, este curry de garbanzos con verduras y yogur es ideal. Un plato lleno de matices que combina el calor de las especias con la frescura del yogur.
Ingredientes:
- 400 gramos de garbanzos cocidos
- Una cebolla
- Un calabacín
- 350 gramos de salsa de tomate casera
- Un par de cucharadas de curry en polvo o en pasta
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil picado y ralladura de lima (para decorar)
- Para la salsa de yogur: un par de yogures griegos naturales, zumo y ralladura de media lima, sal y pimienta al gusto
Preparación:
- Pica la cebolla y el calabacín y añádelos a una sartén con tres cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante unos 10 minutos.
- Una vez que las verduras estén tiernas, incorpora el curry y remueve bien. Añade la salsa de tomate junto con los garbanzos cocidos y cocina durante otros 10 minutos. Si la mezcla queda demasiado espesa, añade un poco de agua.
- Mientras el curry se cocina, prepara la salsa mezclando en un bol los yogures griegos con el zumo y la ralladura de media lima, sal y pimienta. Guárdala en la nevera.
- Para servir, coloca la salsa de yogur en el plato, añade el curry de garbanzos caliente y decora con perejil picado, ralladura de lima fresca y un chorrito de aceite de oliva.
Garbanzos con atún
Esta receta demuestra que con ingredientes básicos de despensa y un buen pescado se puede crear un plato contundente y delicioso. Ya sea con conserva de calidad o cociendo la legumbre en casa, estos garbanzos con atún destacan por su jugosidad y la suavidad de la cebolla pochada.
Ingredientes:
- 300 gramos de garbanzos (en seco) o un bote grande de garbanzos cocidos
- 500 gramos de atún fresco en trozos
- Una cebolla
- Un par de hojas de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Opcional: un poco de harina para sellar el pescado y un vaso de caldo de pescado o verduras
Preparación:
- Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo al menos doce horas con sal y luego cocínalos en agua limpia con laurel hasta que estén tiernos. Si usas garbanzos de conserva, escúrrelos y lávalos bien.
- Corta la cebolla en rodajas finas y póchala en una sartén con aceite a fuego bajo hasta que esté caramelizada.
- En la misma sartén, sella y salpimienta los trozos de atún por todas sus caras hasta que estén dorados. Puedes pasarlos previamente por harina especial para frituras de pescado.
- Una vez que el atún esté listo, añade los garbanzos cocidos a la sartén junto con un poco de su caldo de cocción o un vaso de caldo de pescado si usaste conserva. Cocina durante unos cinco o diez minutos para que el atún termine de cocinarse. Rectifica de sal y sirve cada ración decorando con la cebolla pochada.













