Semana Santa en A Coruña: Pasión, Fe y Trabajo en Equipo tras los Pasos

Semana Santa en A Coruña: Pasión, Fe y Trabajo en Equipo tras los Pasos
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Semana Santa en A Coruña: Pasión, Fe y Trabajo en Equipo tras los Pasos

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En la Venerable Orden Tercera de A Coruña, el corazón litúrgico de la Semana Santa local, los preparativos avanzan a toda marcha. Los costaleros, verdaderos artífices de la procesión, llevan semanas ensayando para lograr la sincronía perfecta que combine técnica y fervor religioso al cargar los ocho pasos que saldrán de esta iglesia.

El Capataz: Guardián de la Seguridad y la Pasión

Eduardo, el capataz, se define como el responsable de la seguridad de todos los involucrados. Su prioridad es evitar cualquier daño, aunque su mayor deseo sería estar él mismo debajo del paso. La responsabilidad es doble: proteger tanto el valioso patrimonio de las imágenes como a las personas que las portan.

“El patrimonio que llevamos encima de las andas es un patrimonio muy importante, y el patrimonio que llevamos debajo de las andas es más importante”, destaca.

Eduardo anhela transmitir su pasión a las nuevas generaciones. Considera que la falta de relevo se debe a que “la gente no sabe lo que es portear, no sabe lo que es ese momento de hermandad, ese momento de entrega, ese momento de pasión”. Además, recuerda el valor histórico de las tallas, frente a las que “se han postrado personajes históricos de un calibre inimaginable”.

El Desafío Físico y la Solidaridad

El trabajo de los costaleros implica un gran esfuerzo físico. La clave, según el capataz, es la interconexión para no perjudicar a los compañeros.

“Si tú bajas el hombro haces sufrir a tus dos compañeros”. En las subidas, la parte trasera del paso sufre mucho, exigiendo solidaridad de los de adelante. En las bajadas, los que van delante deben aguantar para evitar que el paso se acelere para los de atrás.

Mercedes: Cuatro Años de Devoción Bajo Palio

Mercedes, costalera de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y el Santo Entierro, cumple su cuarto año bajo palio. Para ella, esta labor es “un ejercicio de solidaridad muy grande”, donde la altura, la colocación y el paso deben ser medidos con precisión.

Su dedicación es tal que se toma vacaciones “para poder salir en todas”, siempre atenta a las condiciones climáticas.

Mercedes reconoce la gran diferencia entre los ensayos y el día de la procesión. En los ensayos, se trabaja sin la imagen, lo que implica menos peso. En la procesión, se suma “toda la parafernalia, que vas ya con el hábito y la gente y la música, es todo un conjunto”. Es emocionante, cuenta, “escuchar la música y ver la cara de la gente”.

Un Momento Culminante Lleno de Emoción

Según Eduardo, ese momento culminante es lo que justifica todo el esfuerzo: la charla previa, la conexión entre compañeros, la emoción del público y el sonido de las bandas.

“Toda esa interconexión, el salir, la emoción, la gente, las bandas, el himno nacional, todo eso te llena. Es gloria”, describe. Y la prueba definitiva: “la gente repite”.

La Semana Santa de A Coruña continúa su preparación con la presentación oficial de su cartel, que tendrá lugar este viernes en la Fundación Barrié.