Consejos para conservar las sobras de comida de forma segura y evitar intoxicaciones

Consejos para conservar las sobras de comida de forma segura y evitar intoxicaciones
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Consejos para conservar las sobras de comida de forma segura y evitar intoxicaciones

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Manejar correctamente las sobras de comida es fundamental para evitar problemas de salud. Una mala conservación puede provocar intoxicaciones alimentarias. La dietista-nutricionista Beatriz González ofrece consejos clave para un almacenamiento y consumo seguros.

El peligro de la temperatura ambiente

El error más común es dejar los alimentos a temperatura ambiente durante demasiado tiempo. El rango entre 4 y 60 grados Celsius es una “zona de peligro” donde los microorganismos dañinos proliferan rápidamente.

Se recomienda refrigerar las sobras lo antes posible, pero no inmediatamente después de cocinar cuando aún están muy calientes.

Enfriar antes de refrigerar

Introducir recipientes con comida caliente directamente en el frigorífico eleva la temperatura interna, afectando a otros alimentos. Lo ideal es dejar que la comida se atempere de 15 a 30 minutos antes de guardarla.

Métodos para enfriar rápidamente

Para acelerar el enfriamiento de forma segura, se puede sumergir la olla en un balde con agua fría y hielo durante unos cinco minutos. Otras opciones incluyen enfriar el recipiente bajo el chorro de agua fría o usar bloques de enfriamiento portátiles. El objetivo es bajar rápidamente la temperatura de la comida antes de refrigerarla.

Latas de conserva: ¡nunca abiertas en la nevera!

Guardar latas de conserva abiertas en la nevera es un error.

El contenido se puede contaminar, la lata se oxida y transfiere un sabor metálico a la comida. La solución es transferir el contenido a un recipiente hermético de vidrio o acero inoxidable.

Tiempo de conservación en el frigorífico

El tiempo de conservación varía según el alimento:

  • Carnes y guisos cocinados: 3 a 4 días
  • Pescado cocinado: 1 o 2 días
  • Arroz y pasta: 2 a 3 días
  • Legumbres cocidas: 4 a 5 días
  • Huevos cocidos: 1 semana

No confíes solo en el olfato

No siempre el buen olor garantiza que un alimento está en buen estado. Muchas bacterias y toxinas peligrosas no alteran ni el olor, ni el sabor, ni el aspecto. Es fundamental guiarse por las condiciones y fechas de conservación.

Evita recalentar la comida repetidamente, ya que esto facilita la multiplicación de bacterias.