
Marc Vidal, sobre Cuba: "Muchos acusan como responsable de su miseria al embargo pero ha comerciado con decenas de países y ha recibido subsidios"
El analista económico Marc Vidal ha sido tajante este martes en la sección ‘Salida de emergencia’ del programa ‘Herrera en COPE’. Preguntado sobre si Cuba puede considerarse un país fallido económicamente, Vidal ha afirmado sin dudarlo: “Totalmente, sí.
Se trata de un experimento económico fallido”.
Vidal ha descrito el modelo cubano como uno basado en la “planificación central”, el “control estatal de los medios de producción” y la “restricción sistemática del mercado”. Según el experto, la eliminación de incentivos reales ha provocado “una economía estancada, con salarios reales deprimidos, escasez crónica y una dependencia estructural del exterior”.
El analista también ha rebatido el argumento que culpa exclusivamente al embargo estadounidense de la miseria en la isla, calificándolo como una explicación que ignora hechos clave.
Ha recordado que “Cuba ha comerciado siempre durante décadas con decenas de países” y ha recibido “subsidios masivos de la URSS y más tarde de Venezuela”, lo que demuestra que el bloqueo no ha sido total.
Aun con esa ayuda externa, “el modelo no ha generado una economía autosostenible”, ha señalado Vidal. En su opinión, la prueba definitiva es que “cuando desaparece el soporte externo, el sistema no ha conseguido adaptarse, se ha contraído”, asfixiando la innovación y la inversión.
Ante la comparación con la situación de Haití, que algunos utilizan para defender el modelo cubano, Marc Vidal la ha calificado de “muy tramposa”.
Ha argumentado que “Haití no es un ejemplo de capitalismo funcional”, sino más bien un ejemplo de “ausencia de sistema”, donde el Estado es prácticamente inexistente y la economía es informal.
Llamar capitalismo a la situación de Haití “es confundir mercado con supervivencia”, ha explicado, ya que carece de la estructura necesaria. Por ello, Vidal concluye que la verdadera comparación no es entre socialismo y capitalismo, sino entre un “sistema fallido” como el cubano y un “sistema inexistente”: “Es como comparar un coche mal fabricado con otro que no tiene ni motor“.
Finalmente, el analista ha reflexionado que la cuestión de fondo no es quién está peor, sino “qué modelo funciona cuando existen las condiciones mínimas”.
Marc Vidal ha concluido su intervención con un deseo: “Ojalá el grito Cuba libre deje de ser pronto un deseo y pase a ser ya una realidad”.













