
CIERRE DEFINITIVO DE LA DISCOTECA FORTUNY EN MADRID TRAS DESAHUCIO
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El emblemático Palacete de Fortuny, situado en el distrito de Chamberí, Madrid, ha cerrado sus puertas de forma definitiva. La clausura se produce después de décadas como uno de los locales nocturnos más exclusivos de la capital, debido a un desahucio de sus propietarios.
Un palacete con historia
Este palacete del siglo XIX, ubicado en el barrio de Almagro, pasó a manos de un nuevo propietario en 2022. Hasta entonces, el dueño era el empresario Javier Merino. La discoteca anunció en sus redes sociales que el fin de semana pasado sería el último, debido a la “pérdida de la propiedad” por “el embargo de los bienes y su salida a subasta”.
Fuentes jurídicas confirmaron que un Juzgado de Primera Instancia de Madrid llevó a cabo la diligencia de lanzamiento, finalizando así el proceso judicial de ejecución hipotecaria y notificando el título de propiedad al nuevo dueño, adjudicado por decreto el 18 de marzo de 2022.
Problemas con la licencia
Además, en enero de este año, el Ayuntamiento de Madrid ordenó el cierre y precinto del Jardín de Fortuny por incumplimiento de la licencia. Según fuentes municipales, este espacio había obtenido una licencia para operar como bar al aire libre en 2012, pero fue revocada en 2025 por no cumplir las condiciones establecidas.
Nuevo rumbo efímero
En la primavera de 2022, la discoteca había iniciado una nueva etapa como un espacio multidisciplinar con diferentes ambientes, como Morris Club, la coctelería Henriette Cocktail Bar y la terraza cubierta, el Jardín de Fortuny. En 2023, el Grupo Paraguas adquirió el Palacete Fortuny en una subasta, los mismos que transformaron el Edificio Metrópolis en un club privado de lujo.
Según información de *El Confidencial*, la adquisición se produjo después de que el administrador concursal aprobara la oferta de compra del Grupo Paraguas, tras una puja forzada por Glencar ICAV, el acreedor al que Javier Merino adeudaba más de 16,75 millones de euros. La única oferta durante la subasta fue de 16,46 millones, lejos de los 23 millones en los que había sido tasado el edificio.
Desde 2023, la discoteca mantenía un contrato de alquiler con Sandro Silva y Marta Seco, firmado antes de la venta con el propio Javier Merino. El contrato tenía una duración inicial de cinco años, por lo que los nuevos dueños tuvieron que negociar el cambio de uso y esperar a que venciera la concesión.
Cambios en la noche madrileña
El cierre de Fortuny Home Club simboliza los cambios que está experimentando la noche madrileña. Mientras algunos locales emblemáticos desaparecen, emergen nuevos espacios de ocio nocturno que apuestan por formatos híbridos, como Giselle Dinner Club, Lula Club, Castellana 8 o Moli’s Club.
El templo de la *jet set*
Situado en un emblemático palacete en el barrio de Almagro, Fortuny fue durante años punto de encuentro de la élite social, empresarios, celebridades y amantes del ocio nocturno de lujo. El mítico local, inaugurado a finales de los años 90, cuenta con una superficie construida de 1.178 metros cuadrados, dividida en tres plantas, y una terraza jardín.
Inspirado en el universo del artista Mariano Fortuny y Madrazo, el local, con sus salones elegantes, reservados privados y una cuidada oferta gastronómica y de cócteles, se consolidó como uno de los lugares más representativos del ocio nocturno de lujo en la capital. Su cierre se suma al de otras discotecas míticas como Pacha Madrid, Joy Eslava o Macumba Madrid.
En los últimos años, el ocio nocturno madrileño ha experimentado una transformación notable, con el cierre de discotecas históricas y el surgimiento de nuevos espacios que buscan reinventar la forma de salir de noche.













