
Nuevas alertas sobre el consumo de "gas de la risa" y sus graves secuelas neurológicas
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El Hospital de Neurorrehabilitación Guttmann ha emitido una seria advertencia sobre los severos riesgos neurológicos asociados al consumo de óxido nitroso, comúnmente conocido como “gas de la risa”. La popularidad de esta sustancia entre los jóvenes ha experimentado un notable aumento debido a su bajo costo, fácil acceso y, sobre todo, al desconocimiento generalizado sobre sus peligrosos efectos secundarios.
Aumento de ingresos por secuelas neurológicas
Entre 2020 y 2025, seis jóvenes han sido ingresados en el Hospital Guttmann con graves secuelas neurológicas como resultado directo del consumo de óxido nitroso. Los profesionales sanitarios han alertado que la exposición habitual a este gas puede provocar lesiones graves e irreversibles.
La doctora Margarita Vallès, médica rehabilitadora en Guttmann, señala que existe una falsa percepción de seguridad en torno a esta droga. Sin embargo, su uso continuado “puede causar lesiones neurológicas graves e irreversibles porque interfiere en el metabolismo de la vitamina B12”, un componente esencial para múltiples procesos celulares.
Esta interferencia puede provocar la pérdida de mielina, la capa que recubre las neuronas y que es fundamental para la correcta transmisión de los impulsos nerviosos, afectando especialmente a la médula espinal, los nervios periféricos y el cerebro.
Cuadro clínico de los pacientes afectados
Los seis pacientes tratados en el hospital Guttmann, cinco hombres y una mujer con edades entre 19 y 25 años, requirieron ingresos de entre uno y tres meses para su tratamiento y rehabilitación. Todos presentaban un cuadro clínico severo, incluyendo tetraparesia o paraparesia (debilidad muscular en las cuatro extremidades o solo en las piernas). Además, cinco de ellos mostraban hipopalestesia (pérdida de la capacidad de percibir vibraciones) y dos presentaban hipoestesia (disminución de la sensibilidad al tacto). En algunos casos, estos síntomas se traducían en serias dificultades para caminar, llegando a necesitar el uso de una silla de ruedas.
Caso extremo de degeneración medular
Un caso particularmente grave, descrito por la doctora Vallès en la ‘Revista Neurología’ en 2021, fue el de un joven de 22 años que sufría una degeneración medular subaguda debido al uso prolongado de óxido nitroso.
El paciente había comenzado a consumir “gas de la risa” de forma esporádica dos años antes, pero en los últimos ocho meses su consumo se había vuelto diario, inhalando hasta 200 “globos” al día.
Perfil psicológico de los consumidores
El psicólogo del centro, Joan Saurí, ha indicado que el perfil de estos pacientes suele corresponder a personas sin rutinas ni hábitos establecidos, a menudo con situaciones familiares complicadas, que recurren a esta droga “como vía de escapamiento”. Saurí también explica que es común que este consumo esté acompañado de un uso excesivo de alcohol o de trastornos de ansiedad preexistentes, lo que lleva a descuidar la alimentación, similar a lo que se observa en otras adicciones como el alcoholismo.
Riesgos y pronóstico
Aunque generalmente se necesita un uso continuado para que aparezcan los efectos patológicos, los profesionales advierten que el riesgo es mayor en personas mayores de 40 años y en aquellas con niveles bajos de vitamina B12 preexistentes. La doctora Vallès señala que el pronóstico es variable: a veces la persona se recupera totalmente, pero en otras ocasiones “quedan secuelas a largo plazo”. De los seis pacientes de Guttmann, solo uno logró una recuperación completa, mientras que los demás mantuvieron déficits persistentes, aunque sí mostraron una mejoría en su nivel funcional tras la rehabilitación.
Efectos adicionales y riesgos asociados
El “gas de la risa” actúa como un anestésico disociativo, pudiendo provocar alucinaciones, vocalización incontrolada, alteraciones de la percepción, desorientación espacial y temporal, y una reducción de la sensibilidad al dolor.
Son frecuentes las quemaduras en la boca y las vías respiratorias al inhalarlo directamente de los cartuchos helados, así como los accidentes traumáticos, ya que la droga altera la percepción y la coordinación, aumentando el riesgo de caídas o accidentes de tráfico. Además, los casos no siempre son identificados correctamente en los hospitales de origen, pudiendo ser diagnosticados erróneamente debido a que los síntomas neurológicos pueden quedar camuflados.
Aumento del consumo entre jóvenes
Según el último informe ‘ESTUDES’ publicado por el Departament de Salut, el óxido nitroso ya es la droga más consumida dentro de la categoría de ‘Nuevas Sustancias Psicoactivas’. Los datos revelan que un 1,6% de los estudiantes de entre 14 y 18 años admitieron haberlo consumido durante el año 2025, lo que evidencia la creciente popularidad de esta peligrosa sustancia entre los jóvenes.













