La Fundació La Sapiència alerta del colapso social en Mallorca por la crisis de la vivienda

La Fundació La Sapiència alerta del colapso social en Mallorca por la crisis de la vivienda
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La Fundació La Sapiència alerta del colapso social en Mallorca por la crisis de la vivienda

En el marco de su cincuenta aniversario, la Fundació La Sapiència ha lanzado una seria advertencia sobre la situación social en Mallorca. Su director, Toni Moyà, ha explicado en una entrevista en COPE Más Mallorca que la crisis de la vivienda está provocando un colapso en los servicios de acogida, impidiendo la rotación en los centros y convirtiendo las ayudas temporales en soluciones permanentes para un número creciente de personas.

Moyà, con más de 30 años de experiencia en la entidad, ha señalado un cambio drástico en el perfil de los usuarios.

“Yo diría que es una pobreza que está normalizada”, ha afirmado, refiriéndose a personas que, a pesar de tener trabajo, no pueden permitirse una vivienda. El perfil ya no se limita a casos de adicciones, sino que ahora incluye a jóvenes con trabajo y jubilados con pensiones insuficientes para afrontar el coste de la vida. 

El principal obstáculo para la reinserción social es la imposibilidad de acceder a una vivienda.

Esta situación provoca que las intervenciones, diseñadas para ser temporales, se conviertan en permanentes, colapsando los recursos. “Los centros están colapsados porque no hay rotación”, ha lamentado Moyà, quien ha insistido en que “no tenemos una vivienda social que pueda pagar dignamente una persona trabajadora, aquí se acaba todo”.

Además, ha recordado que la lista de espera para acceder a la Casa de Familia de Palma supera las 80 personas que ahora viven en la calle. La Fundació tiene algo más de 200 plazas en distintos espacios de Mallorca.

Ante el desalojo de la antigua prisión de Palma  Toni Moyà ha explicado que en la reunión entre el obispado y otras entidades de iglesia con las instituciones se pusieron sobre la mesa varias propuestas.

“Se ofrecieron una serie de plazas para gente con perfil de las personas que tratamos”, la idea sería ligar estos espacios a cursos de formación para facilitar la salida definitiva de la exclusión con este perfil se podrían ofrecer unas 20 plazas.

Para más largo plazo se ofrecieron unos espacios de la Iglesia para construir vivienda social o un hospital de campaña.

La Fundació ya ha probado un proyecto piloto en Binissalem, parecido al de Sojorn en Palma,  bajo la fórmula  de coliving. “Detectamos que  mucha familias trabajadoras con niños que no llegaban pero  no teníamos metros  para hacer viviendas pero se decidió reutilizar el convento de Cals Agustins donde se han habilitado 7 apartamentos  y se están haciendo 3 más con un baño, una habitación y   una sala de estar con  literas para los niños, pero fuera  hay instalaciones comunes como una cocina grande y un comedor”, explica Moyà.

Este proyecto ha permitido a cuatro familias independizarse un año después porque le ha permitido ahorrar.

Sin embargo, lamenta el director de La Sapiència “la realidad del mercado es abrumadora, con ejemplos como un estudio de 22 metros cuadrados por 750 euros al mes”. 

Moyà ha concluido que, aunque la Iglesia ofrece sus recursos en muchas vicarías vacías se ofrecen alquileres sociales, la magnitud del problema requiere de una implicación de todos los sectores, pues la cantidad de gente que lo necesita cada vez es mayor.