
Semana Santa de Lucena: Tradición Cofrade y la Singularidad de la Santería
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La Semana Santa de Lucena se fundamenta en una profunda tradición cofrade que se remonta a principios del siglo XVI. Cofradías como la Santa Veracruz, Nuestra Señora de la Soledad y la Franciscana de Pasión fueron pioneras, seguidas poco después por la cofradía de Jesús Nazareno, una de las devociones pasionistas más arraigadas en la ciudad.
Desde sus inicios, el patrimonio de imágenes de la Semana Santa de Lucena ha crecido significativamente.
Esta riqueza no solo reside en el valor artístico de las imágenes, sino también en los tronos, candelerías, palios y otros elementos utilizados en las procesiones. Este legado se extiende también a las capillas, parroquias e iglesias, muchas de ellas con un estilo barroco característico de la región de la Subbética cordobesa.
La Santería: Un Sello Distintivo
La principal singularidad de la Semana Santa de Lucena es la **santería**, una forma particular de procesionar los tronos con las imágenes.
“Santear” implica portar el trono sobre el hombro, siguiendo unas normas no escritas de respeto y solemnidad que, en última instancia, resultan en una expresión de notables valores estéticos.
El santero realiza su labor con el rostro descubierto, formando parte de una cuadrilla bajo las órdenes de un manijero, también santero. La santería se acompaña de una serie de actos rituales públicos que añaden interés a la Semana Santa de Lucena, que aspira a ser reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Lucena y la Agrupación de Cofradías.












