Arzobispo de Valencia Reflexiona sobre las Fallas 2026: Alegría, Devoción y Oración

Arzobispo de Valencia Reflexiona sobre las Fallas 2026: Alegría, Devoción y Oración
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Arzobispo de Valencia Reflexiona sobre las Fallas 2026: Alegría, Devoción y Oración

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El arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, compartió sus reflexiones sobre las Fallas 2026, destacando la alegría y el significado profundo de estas festividades para los valencianos.

Pólvora Festiva en un Mundo Conflictivo

Desde el balcón del Ayuntamiento, durante la ‘mascletà’, Benavent expresó su alegría por celebrar las Fallas “en un mundo tan conflictivo”. Subrayó el contraste entre el uso de la pólvora como sinónimo de guerra en muchos lugares y su papel como “signo de fiesta y de alegría” en Valencia.

San José y el Origen de las Fallas

El arzobispo también se refirió a la figura de San José, recordando que las Fallas se celebran en el contexto de su festividad.

Explicó que las fiestas tienen su origen en “el gremio de carpinteros”, por lo que “San José y la Virgen son inseparables” en esta tradición.

La Ofrenda: Un Grito de Amor a la Virgen

A pesar de la conexión con San José, Benavent reconoció la profunda devoción de los valencianos a la Mare de Déu, especialmente visible en la monumental Ofrenda de flores. Describió este acto como “muy bonito, donde el fervor y los sentimientos afloran casi visiblemente” en todos los participantes.

Monseñor Benavent considera la Ofrenda como una forma de oración personal, donde cada individuo lleva su historia y circunstancias a los pies de la Virgen.

Para él, lo importante es que la historia personal se transforme en un “grito de amor al Señor”.

El Rol de la Iglesia y el Sentimiento Popular

Benavent enfatizó la importancia de que la Iglesia “valore ese sentimiento” popular, comprendiendo que la oración puede manifestarse en momentos de dificultad o alegría, y que cada participante de la Ofrenda “lleva su historia” a los pies de la Virgen, convirtiéndola en una plegaria personal.