
El PP desafía al rey Felipe VI por sus declaraciones sobre la conquista de América
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El rey Felipe VI generó controversia al reconocer “abusos” durante la conquista de América, lo que provocó reacciones en el Partido Popular (PP). Sus declaraciones, consideradas un intento de distender las relaciones con México, han puesto a la cúpula del PP en una situación incómoda, evidenciando una posible fractura en su lealtad incondicional a la Corona.
Las declaraciones del rey
Durante una visita a una exposición en Madrid, Felipe VI conversó con el embajador de México sobre las relaciones históricas entre ambos países. En esa conversación, el monarca admitió que durante la conquista hubo “luchas, controversias morales y éticas” y que, a pesar de las leyes de Indias que buscaban proteger a los indígenas, “la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso”.
Aunque el rey no pidió perdón directamente ni culpó a los españoles actuales, su reconocimiento de los abusos históricos fue suficiente para generar una reacción en el ámbito político.
La respuesta del PP
En un intento de no perder el apoyo de los votantes más conservadores, el PP ha minimizado la importancia de las declaraciones del rey. El líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, declaró que “hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que ocurrieron en el siglo XV es un disparate”. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió la labor de España en América, afirmando que “llegamos los de la cruz y pusimos un nuevo orden” y que España llevó al Nuevo Mundo “una forma diferente de vivir”.
Ayuso también acusó al gobierno de utilizar al rey como una “marioneta”, intentando justificar así su crítica a las palabras del monarca.
¿Un punto de inflexión?
La postura del PP ante las declaraciones de Felipe VI marca un posible punto de inflexión en la relación del partido con la Corona. Al priorizar la defensa de un relato histórico idealizado sobre la lealtad al rey, el PP corre el riesgo de alienar a un sector de la población que tradicionalmente ha apoyado a la monarquía. Este episodio pone de manifiesto la creciente polarización política en España y cómo incluso la figura del rey puede verse arrastrada al debate partidista.
Admitir los abusos en la conquista de América no debería ser un tema de confrontación ideológica. Reconocer los errores del pasado es fundamental para construir un futuro más justo y equitativo, tanto en España como en el resto del mundo.












