Un padre ejemplar: La historia de José y su hijo Juanito con síndrome de Down

Un padre ejemplar: La historia de José y su hijo Juanito con síndrome de Down
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Un padre ejemplar: La historia de José y su hijo Juanito con síndrome de Down

Foto: COPE – Todos los derechos reservados

En vísperas del Día del Padre, se destaca la historia de José Díaz Aguado, un profesor y padre de cuatro hijos, uno de ellos, Juanito, un niño de casi cuatro años con síndrome de Down. La familia ha demostrado ser “incansable y pertinaz” en el desarrollo de Juanito.

La rutina de terapias de Juanito

Juanito sigue una rigurosa rutina de terapias para estimular su desarrollo.

Su agenda semanal incluye fisioterapia los lunes, logopedia los martes y una doble sesión de atención temprana y fisioterapia los miércoles. Gracias a este esfuerzo constante y al apoyo en el colegio, el pequeño está progresando gradualmente.

Cada pequeño avance es celebrado como un gran logro.

La lección de una doctora

José Díaz Aguado comparte una valiosa lección que recibió de una especialista en niños con síndrome de Down. La doctora le aconsejó: “José, si quieres que tu hijo Juan no se vuelva un tirano, tienes que exigirle como a cualquiera de tus otros hijos”.

Esta frase resonó profundamente en José, quien reflexionó sobre la tendencia a tratar a los niños con alteraciones genéticas de manera diferente.

Evitar la sobreprotección

José reconoce que a veces, debido al síndrome de Down, se tiende a tratar a Juanito con más suavidad y a exigirle menos. Sin embargo, comprende que esta sobreprotección es perjudicial.

“Lo que le estamos haciendo es un flaco favor”, admite.

Esfuerzo, paciencia y repetición

La experiencia de esta familia demuestra que los esfuerzos adicionales dedicados a un niño con síndrome de Down son necesarios y dan resultados con el tiempo. Esto implica mucho trabajo, paciencia y repeticiones.

La historia de Juanito, en la antesala del Día Mundial del Síndrome de Down, es un ejemplo de que en algunos hogares hay “un extracromosoma de felicidad”.