
El Vaticano ocultó miles de casos de pederastia durante décadas a nivel mundial
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Una investigación internacional ha revelado que el Vaticano, durante décadas, encubrió miles de casos de pederastia clerical en los cinco continentes. Esta práctica se mantuvo incluso tras los cambios implementados por Benedicto XVI y Francisco, persistiendo en la actualidad a nivel global.
Investigación revela sistema de encubrimiento desde los años 30
La investigación, llevada a cabo por varios medios internacionales, incluyendo El País, Boston Globe, Correctiv, Observador y Casa Macondo, logró acceder a los archivos del dicasterio de Doctrina de la Fe. Se sugiere la existencia de un archivo aún más secreto que custodia los casos más graves y delicados, muchos de ellos sin número de registro.
Hasta 2001, no existía la obligación de remitir a Roma los casos, que llegaban por miles. Antes de esa fecha, los casos llegaban ocultos bajo otros asuntos, sin abordar directamente el problema de los abusos.
El Papa informado, pero sin respuesta
Según la investigación, León XIV tuvo conocimiento de la situación en agosto de 2025, cuando Correctiv envió al Papa una serie de preguntas junto con los documentos hallados. El pontífice remitió las preguntas a la Comisión Pontificia de Protección de Menores, quien a su vez las envió al Dicasterio de Comunicación, sin obtener respuesta. Las preguntas fueron entregadas de nuevo al Papa en enero, sin que hasta el momento haya respondido.
Llamado a la transparencia
La investigación insta al Vaticano a un cambio de actitud y a una mayor transparencia sobre lo que sabe y lo que hay en sus archivos. Se destaca que, aunque la Iglesia ha asumido auditorías internas en varios países, el Vaticano no lo ha hecho, a pesar de ser el mayor centro de información sobre el escándalo.
Destrucción de documentos y el caso Ratzinger
Los documentos más antiguos que se han revelado datan de los años 30 en Alemania. Ante el riesgo de que los expedientes de curas pederastas cayeran en manos de los nazis, la orden fue clara: “Quemad todo”. Otros casos, como el del ‘caso Ratzinger’, señalan un posible encubrimiento por parte del futuro Benedicto XVI, quien habría tramitado casos al margen del protocolo, permitiendo que un cura pederasta siguiera en su cargo durante años.
Conclusión de la investigación
La investigación concluye que, durante décadas, se ocultó a muchos pederastas con el permiso de las autoridades eclesiásticas. Se insta a la Santa Sede a abrir los archivos, revelar su contenido o emprender un estudio propio y ofrecer datos, como un gesto decisivo para mostrar la voluntad real de León XIV de que se conozca toda la verdad sobre el escándalo.













