
HUC: Paciente denuncia siete años sin fototerapia por falta de personal
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Un paciente del Hospital Universitario de Canarias (HUC) ha denunciado públicamente la falta de funcionamiento del equipo de fototerapia, esencial para tratar diversas patologías dermatológicas, durante siete años. La denuncia expone la situación crítica de la sanidad pública en Canarias, específicamente en el HUC, hospital de referencia para el norte de Tenerife y La Palma.
Siete años de inoperatividad
Mario, el paciente afectado, relató su odisea en ‘Herrera en COPE Tenerife’, describiendo la situación como “desagradable y sorprendente”. Hace seis años, Mario ya se enfrentó a un problema similar, siendo derivado al Hospital de La Candelaria para recibir las sesiones de fototerapia que necesitaba. Ahora, la historia se repite.
Tras cinco años con el equipo averiado, y después de ser reparado, lleva dos años sin personal cualificado para operarlo.
Esto obliga a Mario a enfrentarse nuevamente a un proceso burocrático y a la incertidumbre de ser tratado por un equipo médico diferente al suyo.
Un laberinto burocrático y asistencial
La cronología de los hechos resulta “difícilmente comprensible”, según el testimonio de Mario. La falta de planificación de recursos humanos ha mantenido el equipo inutilizado, a pesar de la inversión realizada para su reparación. Como consecuencia, los pacientes del área norte de la isla no tienen acceso a este servicio en su hospital de referencia.
El traslado a La Candelaria no es un mero trámite administrativo. Implica que Mario será tratado por médicos que no conocen su historial clínico completo ni la evolución de su enfermedad.
Además, el proceso de derivación está sujeto a la aprobación de un inspector médico, lo que podría retrasar el inicio del tratamiento.
Consecuencias para los pacientes
La fototerapia es fundamental para tratar patologías como la psoriasis, la dermatitis atópica, la micosis fungoide y los linfomas de piel. La paralización de este servicio durante siete años perjudica a un gran número de pacientes con enfermedades dermatológicas.
Mario destaca que la máquina “tiene una utilización casi diaria” y que la falta de este servicio se ha convertido en un problema de salud pública para la zona a la que el HUC presta servicio.
Malestar entre los profesionales
El relato de Mario revela la incomodidad entre los profesionales del hospital. Su dermatólogo mostró “cierta vergüenza” al informarle de la situación, lo que sugiere el malestar de un personal que no puede ofrecer a sus pacientes los recursos que necesitan.
La situación es paradójica: tener el equipo disponible y reparado, pero no poder utilizarlo por falta de personal, mientras los pacientes son derivados a otros centros, con las consiguientes demoras y molestias.
Quejas históricas
Este caso ha puesto de manifiesto la sensación de marginación y abandono por parte del Servicio Canario de Salud que perciben muchos profesionales del Hospital Universitario de Canarias. Existe una percepción generalizada sobre la falta de inversión y potenciación del centro, lo que lastra su capacidad para atender a la población del norte de Tenerife y La Palma en condiciones óptimas.
El caso de la máquina de fototerapia es visto como “un ejemplo más” de esta situación.













